«Vaciar el cargador es querer matar», dice un investigador en el juicio de Aramburu
París, 10 sep (EFE).- La intención de matar de los dos acusados centró este jueves las discusiones en el juicio por el asesinato de Federico Martín Aramburu, en particular, por el hecho de que tanto Loïk Le Priol como Romain Bouvier vaciaron los cargadores de sus armas cuando dispararon contra el exjugador de rugby argentino, en la madrugada del 19 de marzo de 2022.
«Cuando vacías el cargador contra una persona no armada es que hay intención de matar», afirmó el investigador Jerôme Di-Biase ante la corte, provocando con ello la ira de los abogados de la defensa.
Al escuchar estas palabras, los acusados empezaron a moverse tras la cristalera de protección, visiblemente nerviosos, y a hablar con sus representantes.
«Cuando le piden su opinión, usted podría no pronunciarse y decir que solo es un técnico, pero decide darla y con eso puede influir en la opinión» del tribunal, reprochó uno de los abogados a Di-Biase.
«Si me piden mi opinión, la doy, explicando que es mi opinión», respondió.
Previamente, el policía había explicado que Romain Bouvier disparó contra Aramburu las cuatro balas que contenía su cargador, con la particularidad de que, al tratarse de un arma antigua, tuvo que volver a accionar el mecanismo de disparo entre cada disparo, lo que conllevó una maniobra adicional y consciente por su parte.
Di-Biase incluso reconstruyó la escena frente al tribunal, con uno de los abogados de la familia en el papel de Aramburu y él mismo encarnando a Bouvier, separados por varios metros de distancia.
Tras el primer tiro, el argentino comenzó a retroceder, lo que no impidió que Bouvier siguiera disparando y lo alcanzara en dos ocasiones. No obstante, ninguna de las heridas fue mortal, razón por la que está acusado de intento de asesinato.
Segundos después, mientras Bouvier huía, apareció en escena Le Priol, y comenzó una violenta pelea con Aramburu, mientras su amigo Shaun Hegarty golpeaba al primero con un pañuelo lleno de hielo.
Las cámaras, que recogieron casi todos los detalles de lo que ocurrió esa noche, no captaron, sin embargo, el momento en el que el acusado sacó su pistola y disparó seis veces en tan solo cuatro segundos.
Aramburu cayó herido mortalmente, alcanzado por otros cuatro proyectiles, dos de ellos junto a la columna vertebral, lo que supone disparos por la espalda.
El abogado de Le Priol intentó que el policía reconociera que su acusado disparó «en un contexto de defensa», en el que puso en acción sus reflejos de exmilitar «entrenado para reaccionar en situaciones de emergencia».
En su lugar, Di-Biase dijo que un excomando de la Marina francesa como Le Priol está entrenado para «disparar contra objetivos armados» y «en situaciones de combate», no «en una pelea con un civil» y «contra un hombre desarmado».
El inspector también desestimó la afirmación de Le Priol de que hizo dos disparos de advertencia antes de abrir fuego contra Aramburu: «cuando disparas seis veces en cuatro segundos, eso parece poco probable».
Este jueves en el tribunal estuvo presente la madre de Federico Aramburu, también su viuda, María, que asiste a todas las audiencias junto a varios amigos de la familia.
Tras las explicaciones de los investigadores policiales, ahora comienzan las declaraciones de los testigos en este juicio que está previsto que dure tres semanas.
Federico Aramburu, exjugador de rugby, que fue internacional en 22 ocasiones con los Pumas de Argentina, falleció tiroteado en una zona céntrica de París. Loïk Le Priol está acusado de asesinato, Romain Bouvier de intento de asesinato y hay otros dos acusados por complicidad y por haberles ayudado en su huida. EFE
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