Alcalde de Quito descarta uso indebido de cámaras de seguridad en la ciudad
Quito, 10 ago (EFE).- El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, descartó este lunes que las cámaras de seguridad de la capital de Ecuador fueran usadas para un fin distinto, luego de que la Administración nacional de Daniel Noboa asumiera el control de la videovigilancia de la ciudad a través de la Policía Nacional y no estuvieran al servicio de «redes de espionaje».
«Ninguna entidad de la Corporación Municipal ha hecho nunca un mal uso de las cámaras», que operan en las instalaciones del Servicio Integrado de Seguridad (ECU 911), dijo Muñoz, horas después de que la operación fuera asumida por el Ministerio del Interior.
La respuesta de Muñoz en X se dio después de que Noboa asegurara sin entrar en detalles que su Gobierno había tomado «el control de la videovigilancia de Quito para ponerla donde siempre debió estar: al servicio de la Policía Nacional y de la seguridad de los quiteños, no de redes de espionaje».
Este lunes, el ministerio del Interior, John Reimberg, agregó que constataron «que hay cinco o seis lugares que están conectadas a las salas y a las cámaras de la ciudad de Quito» y se ha hecho un uso «irresponsable» de la tecnología.
El funcionario nacional advirtió que investigarán el caso de lo que llama «salas espejo que tienen acceso a las cámaras de seguridad» de la capital ecuatoriana, un hecho que ya había denunciado en Guayaquil antes de tomar control, meses atrás, de las cámaras de seguridad de esa ciudad.
«Durante demasiado tiempo, el Centro de Cámaras del Comité de Operaciones de Emergencia COE Metropolitano, a cargo del Municipio de Quito, no ha dado la respuesta que los ciudadanos necesitan», dijo el ministro Reimberg.
Las cámaras -cuyos servicios con la firma Telconet no están regularizados desde enero pasado, según Reimberg-, «no están para observar el delito impávidos después de que ocurre, están para anticiparlo, identificar a quienes lo cometen, seguir sus movimientos y facilitar su captura».
«Cada minuto que una herramienta de seguridad permanece sin cumplir su propósito es una oportunidad que el crimen aprovecha», indicó.
El Ministerio del Interior asumió el control de las cámaras de seguridad de la capital luego de que el pasado lunes, Noboa anunciara el despliegue de 4.000 policías y militares adicionales en Quito, para reforzar las operaciones contra el crimen organizado, tras las denuncias por un aumento de los robos en las últimas semanas y el hallazgo de un cuerpo colgado de un puente.
Pichincha, cuya capital es Quito, es una de las diez provincias que desde junio pasado está bajo un estado de excepción decretado por Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales en los territorios más violentos del país.
El mandatario ha utilizado la medida en los últimos dos años, desde inicios de 2024, cuando declaró a Ecuador en estado de ‘conflicto armado interno’ por el alto número de homicidios y el nivel de criminalidad. EFE
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