Céline Dion regresa triunfal y emocionada al escenario en París
París, 12 sep (EFE).- Tras seis años de ausencia, Céline Dion regresó triunfal al escenario en París, en una noche cargada de emoción que marca el comienzo de una serie de 26 conciertos que dará exclusivamente en la capital francesa, los primeros entre septiembre y octubre y otros diez adicionales en mayo de 2027.
«Había prometido no llorar, no cumplo mis promesas», exclamó tras escapársele las primeras lágrimas al cantar ‘On ne change pas’, el tema con el que inició el esperado recital en el estadio cubierto Plenitude Arena (en Nanterre, a las afueras de París), ante unos 35.000 espectadores.
Pero eran «lágrimas de alegría», aseguró también la estrella canadiense, de 58 años, que padece una rara enfermedad neurológica llamada Síndrome de la Persona Rígida.
El recital comenzó con algo más de tres cuartos de hora de retraso respecto a la hora inicialmente prevista, las 20.00 horas (18.00 GMT), de acuerdo a la prensa local, pero un público que había acudido a la cita en París desde todos los rincones del mundo le respondió entregado.
«Hay algo que puedo decirles en tres palabras: yo estoy bien. He aprendido a vivir con esta fragilidad; al convivir con ella, la he domesticado y he decidido convertirla en una fuerza vital (…) Esta noche cantamos, bailamos y celebramos», invitó la ganadora de dos Óscar y varios Grammy, según recogieron medios como Le Parisien.
Reconocida por un estilo de discreta pero siempre incontestable elegancia, Dion confió a la marca francesa Dior -que ya la vistió en otras citas importantes como su participación en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 2024- el estilismo de esta noche clave, empezando por un vestido negro de volúmenes en la cadera.
No se quisieron perder la cita en París personalidades como Michelle Obama o algunos de los principales candidatos a suceder a Emmanuel Macron en el Elíseo para las elecciones presidenciales de 2027, como Edouard Philippe y Gabriel Attal, y también nombres de la cultura como la cantante Aya Nakamura o el actor Pio Marmaï.
A lo largo del concierto hubo momentos de fragilidad, como cuando cometió un error en la canción ‘The Chase’ por el que pidió perdón antes de retomar la actuación, pero también momentos de fuerza, como al interpretar éxitos como ‘I’m alive’.
Tampoco faltaron otros temas legendarios de la artista, como ‘My Heart will go on’, ‘Power of love’, ‘Love Can Move Mountains’ y ‘The Prayer’ ya en la fase final del espectáculo.
Una historia de superación
El regreso a escena de Dion es una historia de superación frente a la enfermedad neurológica que padece, que afecta a su sistema nervioso y le provoca espasmos.
Por ello, debe someterse a un trabajo intenso para lograr controlar sus músculos -incluido para poder realizar las tareas del día a día, como caminar- y las complicaciones afectan igualmente a sus cuerdas vocales.
Si la venta de entradas en abril pasado ya había sido un auténtico fenómeno (nueve millones de personas se inscribieron para optar a la venta de los primeros tickets, cuyo precio oscilaba entre 89,50 y 298,50 euros), su llegada a París, capital de un país en el que se la venera, hace unas semanas desató de nuevo una auténtica ‘Dionmanía’.
Sus seguidores diariamente se concentraron en su hotel, donde una Dion siempre impecablemente vestida que iba y venía de los ensayos no dudó en dedicarles siempre saludos, pequeños mensajes e incluso algún baile improvisado.
Dado que, al menos por el momento, esta especie de residencia artística en París es la única cita prevista de Céline Dion con los escenarios, a nivel económico se espera que los 26 recitales supongan también una potente inyección de beneficios para la Ciudad de la Luz, con cientos de millones de euros en hoteles, restaurantes, comercios y transporte.
La agencia turística regional Choose Paris Region calcula que su estancia podría generar entre 500 y 800 millones de euros de actividad económica, mientras que la consultora especializada en turismo MKG eleva la estimación hasta los 1.000 millones de euros, una cifra que ilustra el creciente peso del llamado turismo musical, según recogió el vespertino Le Monde.
Y en general toda la ciudad se ha dado a la ‘Dionmanía’, con estaciones de metro decoradas con imágenes de la cantante y hasta un multitudinario karaoke organizado por el Ayuntamiento en la víspera del primer concierto. EFE
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