Canadá cierra filas con Carney ante una posible guerra comercial prolongada con EE.UU.
Washington/Toronto (Canadá), 23 ago (EFE).- Canadá cerró filas este domingo en torno al primer ministro, Mark Carney, y su decisión de plantar cara a Estados Unidos, en una muestra de unidad política, sindical y social ante una posible prolongada guerra comercial con el país vecino tras el fracaso de las negociaciones con Washington.
Desde los principales medios nacionales hasta los primeros ministros provinciales y organizaciones sindicales han respaldado la negativa de Carney a aceptar un acuerdo que, según explicó el sábado, amenazaba la soberanía canadiense, habría limitado su capacidad para negociar tratados con otros países y perjudicado sectores estratégicos como el automóvil.
Incluso el líder conservador, Pierre Poilievre, habitualmente muy crítico con Carney, afirmó que Canadá no podía aceptar «un mal acuerdo» y reclamó unidad nacional ante los aranceles estadounidenses.
La principal excepción ha sido la primera ministra de Alberta, la populista conservadora Danielle Smith, que apoyó abandonar las negociaciones pero cuestionó la respuesta arancelaria canadiense.
También los grupos sindicales han cerrado filas. Unifor, el mayor sindicato del sector privado canadiense y con fuerte presencia en la industria automovilística, afirmó que los negociadores hicieron «lo correcto» al abandonar la mesa y pidió represalias estratégicas contra Washington.
El respaldo se extiende a varios de los principales comentaristas políticos y económicos del país, que este domingo sostienen que aceptar las últimas exigencias de Washington habría supuesto sacrificar la soberanía canadiense sin garantizar estabilidad comercial.
Un futuro comercial incierto
Canadá se prepara ahora para una confrontación prolongada. Los nuevos aranceles estadounidenses del 50 %, vigentes desde la medianoche del sábado, afectan a unos 28.000 millones de dólares canadienses en exportaciones (unos 20.000 millones de dólares estadounidenses), principalmente manufacturas.
Ottawa ha anunciado represalias «dólar por dólar» a partir del 8 de septiembre.
La institución financiera Royal Bank of Canada (RBC), uno de los principales bancos del país, estima que las nuevas tarifas pueden restar alrededor de cuatro décimas al Producto Interior Bruto (PIB) canadiense, mientras sectores como electrónica, textiles, muebles, madera y papel se encuentran entre los más expuestos.
El sector empresarial, aunque respalda evitar un mal acuerdo, advierte de que la incertidumbre puede frenar inversiones y prolongarse mientras Trump permanezca en la Casa Blanca.
Trump reitera acusaciones contra Canadá
El presidente estadounidense guardó silencio durante todo el sábado, pero en la madrugada de este domingo volvió a cargar contra lo que ya ha calificado de «continua discriminación» y «trato desigual» al comercio estadounidense por parte de Ottawa.
¡¡¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo!!! Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros magníficos agricultores. ¡¡¡Se acabó!!!», publicó el mandatario en su red Truth Social.
Un día antes, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, dijo a Fox News que «no hay nuevas conversaciones previstas con los canadienses» y agregó que estos nuevos aranceles son «contramedidas» ante lo que calificó de «un año de represalias» por las políticas comerciales de Trump en lo que va de su segundo mandato.
Gobernadores demócratas como el California, Gavin Newsom y de Virginia, Abigail Spanberger, criticaron los nuevos aranceles contra un «socio comercial clave» y un aliado histórico como Canadá, al tiempo que mencionaron el efecto negativo de una guerra comercial para los productores estadounidenses.
El exvicepresidente de Trump en su primer mandato (2017-2021), Mike Pence, advirtió este domingo a la cadena CNN que la disputa comercial entre los dos países plantea nuevos riesgos para la primera economía del mundo, en un momento en que los consumidores de EE.UU. ya enfrentan costos elevados. EFE
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