CIDH pide a Corte IDH ampliar medidas provisionales a obispo emérito detenido en Nicaragua
San José, 11 ago (EFE).- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó este martes a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ampliar las medidas provisionales a favor del obispo emérito nicaragüense Juan Abelardo Mata, de 80 años, quien fue detenido tras pedir en misa rezar por la Iglesia católica perseguida.
El pasado 4 de julio, el Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio del Interior, informó que había enviado a su casa al octogenario obispo, luego de que Estados Unidos exigiera su liberación «inmediata e incondicional».
Tras su detención, Mata habría permanecido bajo un régimen de «casa por cárcel», y si bien el Ministerio del Interior informó que estaba bajo «indagación», hasta la fecha no existe información independiente que permita verificar su paradero o estado de salud, lo que reviste especial gravedad debido a su edad y a condiciones preexistentes de salud, alertó la CIDH.
Esas medidas, que incluyen a cuatro personas de su círculo cercano, se enmarcan dentro de un caso más amplio llamado ‘Asunto Juan Sebastián Chamorro y otras personas respecto a Nicaragua’, el cual se refiere a la persecución política que han sufrido más de un centenar de opositores al Gobierno que preside Daniel Ortega junto a su esposa, Rosario Murillo, en los últimos ocho años, explicó ese organismo.
La Comisión otorgó medidas cautelares a favor de Mata en 2021.
Durante el seguimiento del asunto, el obispo emérito fue objeto de una serie de mensajes de descalificación y descrédito hacía él y la iglesia católica, así como de actos de hostigamiento, amenazas de muerte, intimidación, agresión y persecución en su contra en Nicaragua.
Dicha situación llevó a que, en su momento, adoptara medidas de autoprotección, tales como limitaciones en sus desplazamientos, anotó ese organismo, que advirtió que el Estado de Nicaragua ha ignorado los pedidos.
En consecuencia, la Comisión decidió presentar una solicitud de medidas provisionales ante la Corte IDH e hizo notar que la misma refleja una situación excepcional que se basa en el riesgo extremo, urgente e irreparable a los derechos del religioso.
«Así debe ser valorada a la luz del contexto por el que atraviesa el Estado de Nicaragua, que ha sido objeto de permanente análisis por parte de la Organización de Estados Americanos y de la Comisión, así como de otros órganos de derechos humanos», alertó.
Las medidas provisionales son emitidas por la Corte IDH en casos de extrema gravedad y urgencia para evitar daños irreparables a las personas.
Las mismas tienen carácter obligatorio para los Estados por lo que las decisiones contenidas en las mismas exigen a los Estados adoptar acciones específicas para resguardar derechos y/o proteger la vida de personas que están en riesgo.
Desde 2018, la CIDH ha documentado un patrón sistemático de afectaciones contra obispos, sacerdotes, personas religiosas y laicas, consistente en actos de vigilancia, restricciones al ejercicio del culto, detenciones arbitrarias, expulsiones del país, la privación arbitraria de la nacionalidad, confiscación de bienes, el cierre forzado de congregaciones y otras represalias por el ejercicio de la libertad de religión.
Al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, han sido desterrados de ese país, como resultado de la persecución religiosa contra la Iglesia católica, según el informe titulado ‘Fe bajo fuego’ de la ONG humanitaria Colectivo Nicaragua Nunca Más. EFE
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