Crecen sabotajes y espionaje a empresas alemanas atribuibles a la inteligencia extranjera
Berlín, 26 ago (EFE).- Más de un tercio de las empresas alemanas afectadas por robo de datos, espionaje industrial o sabotaje pudieron atribuir al menos un ataque a un servicio de inteligencia extranjero en los últimos doce meses.
Así, si el 37 % de las empresas pudieron atribuir al menos un ataque a los servicios secretos y Estados extranjeros, hace un año esta cifra era del 28 % y en 2023 sólo del 7 %, precisó en una rueda de prensa Ralf Wintergerst, presidente de Bitkom, asociación que engloba a empresas del sector de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información, quien habló de un «dramático aumento».
En tanto, el 62 % pudieron atribuir al menos un ataque al crimen organizado, un ligero descenso respecto al 68 % del año anterior, según la encuesta representativa realizada por Bitkom entre 1.003 empresas con más de diez empleados.
También el presidente de la Oficina Federal de Protección de la Constitución -el espionaje interior-, Sinan Selen, expresó su preocupación por este aumento de los actores estatales y precisó que no se trata de ataques aislados, sino de campaña cuyo objetivo es, entre otras cosas, «subsanar carencias propias de capacidad, pero también reforzar su posición en conflictos sistémicos».
Todo ello sigue una agenda, añadió, en la que los actores estatales recurren cada vez más también a estructuras criminales, pero también a agentes de bajo nivel, de manera que «los límites entre los actores estatales y no estatales seguirán difuminándose en el futuro», advirtió.
La cuestión no es solo que una empresa se vea afectada, sino que el objetivo es un claro debilitamiento del apoyo, por ejemplo, a Ucrania, y, al mismo tiempo, generar una profunda incertidumbre entre las empresas a la hora de actuar en determinados ámbitos, como la industria armamentística o la investigación en tecnología de drones, aseguró.
Estos ataques buscan al mismo tiempo generar incertidumbre en la sociedad en cuanto a que el Estado ya no puede garantizar la seguridad, a la disfuncionalidad del Estado y de Occidente, como parte de una campaña de manipulación, añadió.
En total, el 96 % de todas las empresas se han visto afectadas recientemente por el robo de datos, espionaje industrial o sabotaje, o lo sospechan, similar a hace un año.
No obstante, cada vez son menos las empresas que pueden confirmarlo con certeza -un 67 %, frente al 87 % sólo hace un año- mientras que aquellas que sospechan haber sido víctimas, pero no pueden demostrarlo con seguridad, aumentó del 10 % al 29 %, lo cual se explica con el hecho de que los ataques son cada vez más profesionales.
Por otra parte, el 52 % de las empresas pudieron rastrear hasta China al menos un ataque, y un 49 % hasta Rusia, frente al 46 % hace un año, respectivamente.
Wintergerst destacó que, entre tanto, el 9 % de las empresas, frente al 4 % hace un año, afirman haber registrado ataques procedentes de Irán, que se perfila así como un nuevo actor relevante en la delincuencia económica.
Los daños causados por robo de datos, espionaje industrial o sabotaje en los últimos doce meses ascendieron a entre 211.0000 millones de euros, aunque el estudio estima que esta cifra podría acender a hasta 270.800 millones.
Los ciberataques representaron el 76 % de los daños totales, por valor de entre 160.400 y 205.800 millones de euros. EFE
egw/cae/jgb