El Gobierno de Unión Nacional de Libia acusa al mariscal Haftar de un nuevo «golpe de Estado»
El Gobierno de Unión Nacional (GNA) de Libia, con sede en Trípoli, denunció el martes un nuevo «golpe de Estado» de su rival, el jefe militar del este libio, el mariscal Jalifa Haftar, quien aseguró la víspera haber obtenido el «mandato del pueblo» para gobernar el país.
En un breve discurso el lunes por la noche, el poderoso mariscal Haftar anunció que el mando general de su «ejército» autoproclamado «aceptó la voluntad del pueblo y su mandato», sin precisar de manos de qué institución había recibido dicho mandato.
Tampoco indicó que implicaciones políticas suponía este mandato, especialmente el papel del Parlamento en el este del país y el gobierno paralelo nombrado por esta asamblea elegida en 2014.
Haftar se aferra a la legitimidad de este Parlamento, que tuvo que trasladarse al este del país debido a un aumento de la violencia en la capital.
El GNA, reconocido por la ONU, denunció una «farsa y un nuevo golpe de Estado, que se suma a una serie de otros que empezaron hace años».
Según él, Haftar «incluso se volteó contra las instancias políticas paralelas que lo apoyaban y que lo nombraron» jefe del ejército.
El GNA afirma que el mariscal Haftar, que intenta desde abril de 2019 hacerse con el control de la capital Trípoli, quería «disimular el fracaso de sus milicias y sus mercenarios» y «el fracaso de su proyecto dictatorial».
Estados Unidos, por su parte, lamentó que el anuncio de Haftar fuera una «sugestión (…) según la cual se pueden imponer cambios en la estructura política de Libia mediante una declaración unilateral», indicó la embajada estadounidense en Twitter.