El negociador hutí del Yemen dice que siguen abiertos al diálogo tras escalada con saudíes
Saná, 11 ago (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen, respaldados por Irán, nunca han cerrado la puerta al diálogo y a las negociaciones, afirmó este martes su jefe negociador, Mohamed Abdulsalam, pero justificó los ataques de los insurgentes contra Arabia Saudí -líder de la coalición militar antihutí- por retrasar las conversaciones.
Abdulsalam afirmó en su cuenta oficial de X que la delegación negociadora hutí, con sede en Mascate (Omán), continúa sus contactos con «actores regionales e internacionales sobre los últimos acontecimientos» y que siguen «dispuestos a negociar, incluso sobre un futuro proceso político».
«No hemos cerrado la puerta al diálogo ni a la negociación, ni en el pasado ni en el futuro», recalcó.
Pero denunció que ahora es Arabia Saudí quien se niega al diálogo y que intenta retrasar las negociaciones mientras completa los preparativos militares que podrían sumir al Yemen nuevamente en un conflicto más amplio.
El negociador hutí declaró que el grupo consideraba sus operaciones militares contra buques saudíes y dentro del Yemen como una respuesta «legítima» a los ataques contra la población yemení, en concreto por los ataques aéreos del pasado 13 de julio contra el aeropuerto de Saná.
Dichos incidentes fueron reivindicados por el gobierno reconocido internacionalmente, pero los hutíes insisten en que fueron llevados a cabo por aeronaves saudíes.
El gobierno afirmó que los ataques a la pista del aeropuerto tenían como objetivo impedir el aterrizaje de un vuelo no autorizado de la aerolínea iraní Mahan Air, al alegar un posible contrabando de armas.
Abdulsalam acusó a Arabia Saudí de aprovechar la tregua para intensificar la presión económica sobre las zonas controladas por los hutíes.
Esta última escalada se produce en el contexto de la prolongada guerra en el Yemen, que se intensificó drásticamente en 2014, después de que los hutíes tomaran Saná y avanzaran hacia otras partes del país.
Arabia Saudí lideró una coalición militar que intervino en 2015 en apoyo del gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Una tregua mediada por las Naciones Unidas en 2022 redujo sustancialmente los combates entre los hutíes y las fuerzas lideradas por Arabia Saudí, aunque expiró formalmente ese mismo año sin un acuerdo de paz integral.
Desde entonces, las partes han mantenido un período de relativa calma militar mientras las negociaciones se han centrado en medidas económicas y humanitarias y en una solución política más amplia.
Los hutíes, que controlan Saná y gran parte del norte y oeste del Yemen, se han convertido en los últimos años en un elemento central de las tensiones regionales, especialmente tras el estallido de la guerra de Gaza en octubre de 2023.
En los últimos días, los hutíes han intensificado drásticamente sus ataques contra zonas del Yemen controladas por el gobierno y objetivos saudíes, lo que ha generado nuevas preocupaciones sobre la posible ruptura de la frágil calma que ha prevalecido en las principales líneas del frente desde 2022. EFE
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