The Swiss voice in the world since 1935
Historias principales
Swiss democracy

«Es más fácil ser soldado», afirman las enfermeras del este de Ucrania

Nika, una enfermera ucrania, se lava las manos antes de atender a un soldado herido en el pueblo de Piski, este de Ucrania, el 28 de mayo de 2015 afp_tickers

En el cobertizo de una casa en ruinas de Piski, un pueblo muy cerca del frente del conflicto en el este Ucrania, Nika, una enfermera voluntaria de 21 años, cuida a los soldados ucranianos heridos, algunos de los cuales ha visto morir.

«¿Qué te pasa?», pregunta la joven con pelo corto teñido de rojo, unos pantalones de camuflaje y una pequeña cruz blanca de plástico colgada al cuello, a un soldado que le enseña la palma de la mano llena de sangre.

«Sígueme a la ‘sala de operaciones'», dice con ironía dirigiéndose al cobertizo que tiene una cruz de color rojo dibujada en la puerta metálica y dentro una mesa cubierta con gasas estériles.

La escena tiene lugar en el patio de una casa abandonada de este pueblo fantasma, todavía en manos de las fuerzas ucranianas, no muy lejos del aeropuerto de Donetsk, donde no han cesado los bombardeos a pesar de una nueva tregua declarada en febrero entre los rebeldes separatistas y las fuerzas del gobierno.

Nika estudia medicina en Drogobytch, una pequeña ciudad del oeste nacionalista de Ucrania, pero en marzo decidió tomarse un año sabático para venir a Piski.

«Aquí luchan patriotas y yo también soy patriota», explica para justificar su decisión. Su objetivo es cuidar a los soldados al lado del frente y ayudar a evacuarlos hacia un hospital.

«En el frente no necesitamos cirujanos porque aquí no pueden trabajar en estas condiciones, pero los primeros auxilios son muy importantes», asegura.

Los primeros días de su llegada fueron «una locura», recuerda Nika, que ha adoptado el nombre de guerra de Koza («La cabra»).

«Tuve que atender a varios heridos cada día. Heridos de bala, por municiones de artillería. Tuve que detener hemorragias, poner sondas, administrar medicamentos. La mitad de ellos no sobrevivieron», explica con aparente tranquilidad pero reconoce que la experiencia ha sido dura.

«Es más fácil ser soldado que médico. Los soldados no son responsables de la muerte de los demás. Quiero convertirme en soldado», asegura.

– Trabajar bajo las bombas –

Alia, de 19 años, también trabaja como enfermera voluntaria en Piski pero al contrario de su compañera no quiere ser soldado.

«No tengo intención de tomar las armas, los hombres siempre protegerán a una chica durante el combate y no quiero poner a nadie en peligro», explica con una sonrisa, vestida de camuflaje y con abundante maquillaje.

Su ambulancia roja de reanimación está aparcada cerca de una posición del ejército ucraniano en las afueras de Piski, bajo un puente todavía por terminar.

Alia participó en la evacuación de soldados que lucharon en el aeropuerto de Donetsk en enero, cuando las tropas ucranianas decidieron abandonarlo tras varios meses de duros combates.

En 2014, esta estudiante de filología había cuidado a los heridos de la plaza Maidán, en el centro de Kiev, donde en febrero de ese año las protestas proeuropeas fueron reprimidas con violencia.

Luego se apuntó a varios cursos médicos organizados por oenegés internacionales hasta que decidió venir al este del país, donde el conflicto interno entre los separatistas prorusos y Kiev ha dejado más de 6.300 muertos desde abril de 2014.

«Estoy aquí por los chicos, que necesitan ayuda. Hay pocos médicos que estén dispuestos a trabajar bajo las bombas. Yo estoy preparada», asegura.

Los preferidos del público

Los más discutidos

SWI swissinfo.ch - sucursal de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - sucursal de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR