Irak fija el 30 de septiembre para iniciar el proceso de desarme de las milicias
Bagdad, 24 ago (EFE).- Irak fijó el próximo 30 de septiembre como fecha para iniciar un proceso para desarmar las milicias chiíes iraquíes, varias de las cuales alineadas con Irán, en medio de las tensiones en el país y en la región y las presiones de Estados Unidos para que Bagdad ponga fin a la existencia de armamento fuera de su autoridad.
«El 30 de septiembre será la fecha de la retirada de la coalición internacional y el punto de partida para restringir el acceso del Estado a las armas», afirmó Qasim al Araji, el asesor de seguridad del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, en una entrevista transmitida en la noche del domingo por la televisión estatal iraquí Al Ejbariya.
Al contrario de lo que había anunciado Al Zaidi en julio pasado durante una visita en Estados Unidos, Al Araji afirmó que «el 30 de septiembre no es el plazo final» para que las milicias chiíes iraquíes entreguen sus armas al Estado, sino «es la fecha de la retirada de la coalición» liderada por EE.UU. de Irak.
Reconoció que el desarme «es un proceso que necesita algo de tiempo», y afirmó que «el Gobierno ha establecido un mecanismo especial para implementar el proceso de inventario de armas y fijará un límite de tiempo para el proceso de entrega de armas» sin dar a conocer más detalles.
Al Araji admitió, no obstante, que «algunas facciones rechazan de momento» entregar sus armas «por las circunstancias en la región» en alusión a la guerra entre EE.UU. e Irán, país que ejerce una mayor influencia sobre varias facciones de las denominadas Fuerzas de Movilización Popular (FMP).
La poderosa FMP, compuesta por numerosas milicias mayoritariamente chiíes, está integrada formalmente en el aparato de seguridad estatal de Irak, si bien algunas sus facciones -como Kataib (brigadas de) Hizbulá- mantienen estrechos vínculos con Irán y están clasificadas como «terroristas» por EE.UU.
Bagdad intenta avanzar en la integración y desarme de esas facciones armadas en busca de una mayor cooperación económica con EE.UU.
Las afirmaciones de Al Araji, retransmitidas por la agencia oficial iraquí de noticias, INA, se producen tras los contactos mantenidos en los últimos días entre el Gobierno de Bagdad y los grupos políticos y representantes de milicias chiíes iraquíes, varias de las cuales condicionan la entrega de sus armas a la salida de las «tropas extranjeras» de Irak.
También tienen lugar tras la visita que el principal negociador con EE.UU. y jefe del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, realizó la semana pasada a Irak para abordar la cooperación económica y de seguridad entre las dos naciones vecinas, así como el paso de las exportaciones de crudo iraquíes por el estrecho de Ormuz, cerrado por Teherán desde el inicio de la guerra en el golfo Pérsico a finales de febrero.
El Gobierno iraquí había establecido el 30 de septiembre como fecha límite para que las distintas facciones abandonen las armas o se integren plenamente en las Fuerzas Armadas, bajo amenaza de sanciones conforme a la Ley Antiterrorista.
Además, se han desplegado 845 oficinas en las provincias iraquíes para supervisar el proceso de regulación de las armas. EFE
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