Japón desvela un plan para diversificar sus fuentes de crudo y eludir el estrecho de Ormuz
Tokio, 26 ago (EFE).- El Gobierno de Japón presentó este miércoles un plan para diversificar sus fuentes de adquisición de petróleo y apoyar la construcción de oleoductos con países de Oriente Medio, con el objetivo de reducir la dependencia del archipiélago respecto al estrecho de Ormuz.
Las medidas energéticas incluyen subvenciones a las empresas que adquieran petróleo crudo y productos derivados como la nafta sin pasar por el estrecho de Ormuz, para compensar el aumento de los costes de transporte, indicó el diario económico japonés Nikkei.
La dependencia de Japón de este paso marítimo, por el que transitaba aproximadamente el 20 % del petróleo mundial antes del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, ha impulsado al archipiélago a buscar fuentes alternativas de crudo y a reforzar su seguridad económica.
Algunas de estas rutas alternativas incluyen la carga de petroleros en el puerto de Fujairah en Emiratos Árabes Unidos (EAU), o en el puerto de Yanbu en Arabia Saudí, añadió el medio, mientras que el Gobierno nipón considera también otras fuentes de crudo como Estados Unidos, Argelia y Perú.
Bajo la dirección de la estatal Japan Oil, Gas and Metals National Corporation (JOGMEC), el plan prevé también partidas de ayuda económica cuyo monto no ha sido desvelado para sufragar la construcción de oleoductos en Oriente Medio.
La agencia de noticias japonesa Kyodo añadió que otra de las medidas contempladas es reforzar el almacenamiento de nafta, una materia prima fundamental para la producción de plásticos y materiales de embalaje, cuya escasez derivada del conflicto en Irán ha afectado a empresas del archipiélago.
«Es evidente que, para fortalecer la seguridad energética, hay que reducir nuestra dependencia del estrecho de Ormuz», afirmó la víspera en una rueda de prensa el ministro de Economía, Comercio e Industria, Ryosei Akazawa.
Además de buscar en los últimos meses cómo diversificar sus fuentes energéticas, Japón, que importa alrededor de un 90 % de su crudo de Oriente Medio, ha liberado millones de barriles de sus reservas estratégicas y ha subvencionado a las petroleras para reducir los precios del combustible. EFE
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