Julia Mengolini, premio Independencia de RSF: Argentina es un laboratorio de lo que viene
París, 1 jun (EFE).- La periodista argentina Julia Mengolini, distinguida este lunes con el Premio a la Independencia 2026 de Reporteros Sin Fronteras, consideró que el reconocimiento constituye una señal de la creciente atención internacional sobre la situación de la libertad de prensa en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei, y alertó que su país es «un laboratorio de lo que viene».
«Me parece que se está poniendo un poco el foco sobre Argentina», afirmó a EFE Mengolini en una entrevista telefónica concedida tras recibir el galardón en Marsella (sur de Francia).
En su opinión, esta distinción evidencia que «las circunstancias (de la libertad de prensa) ya están llamando mucho la atención» fuera de las fronteras argentinas.
La periodista señaló que históricamente este premio ha distinguido a profesionales de la información que trabajan en contextos de guerra o en países con graves restricciones democráticas, por lo que interpretó su elección como una muestra de preocupación internacional y una señal de alerta por el deterioro de las condiciones para el ejercicio del periodismo en el país sudamericano.
La fundadora del medio independiente Futurock sostuvo que la libertad de expresión en Argentina atraviesa una situación inédita y aseguró que el presidente Milei «persigue periodistas».
Mengolini fue reconocida por RSF tras haber sido objeto durante 2025 de campañas de acoso que incluyeron la difusión de contenidos falsificados mediante inteligencia artificial, amenazas de muerte y violencia sexual, hostigamiento en redes sociales y una demanda por difamación impulsada por Milei.
Su caso de violencia digital, uno de los más emblemáticos de Latinoamérica, si bien comenzó hace una década, se ha exacerbado desde que el ultraderechista Milei llegó al Gobierno en diciembre de 2023.
La periodista explicó que durante la ceremonia en Marsella destacó que la libertad de expresión no debe entenderse como un privilegio de los comunicadores, sino como una herramienta al servicio de quienes no tienen voz. «La libertad de expresión tiene que estar al servicio de la verdad y de la denuncia», afirmó.
La galardonada vinculó además el avance de las fuerzas ultraderechistas en distintos países con el creciente poder de las grandes plataformas tecnológicas y de las élites económicas globales.
En ese sentido, describió a Argentina como un «laboratorio» donde se ensayan modelos políticos y económicos que, a su juicio, podrían extenderse posteriormente a otras regiones del mundo.
«Lo que está pasando en Argentina es importante de observar porque puede convertirse en un laboratorio para lo que viene», señaló.
Según Mengolini, existe una estrecha relación entre los dirigentes de la nueva derecha y los principales empresarios tecnológicos, a quienes atribuyó una capacidad sin precedentes para moldear la opinión pública a través de las plataformas digitales.
La periodista también expresó su preocupación por el avance de movimientos de extrema derecha tanto en América Latina como en Europa y consideró que las fuerzas progresistas no han sabido responder eficazmente a los desafíos planteados por la creciente concentración de riqueza y poder.
Respecto al papel de los medios de comunicación, sostuvo que buena parte de los grandes grupos mediáticos argentinos han respaldado el proyecto político de Milei. No obstante, diferenció entre las empresas periodísticas y numerosos periodistas que, según dijo, continúan desarrollando su labor profesional dentro de esos medios.
Por otra parte, Mengolini relató la fuerte carga emotiva de la ceremonia organizada por RSF en Marsella.
En este sentido, recordó que el premio de investigación africana fue recibido por la esposa del periodista guineano Habib Marouane Camara, desaparecido desde diciembre de 2024; que el galardón de fotografía fue recogido por el hermano del fotoperiodista palestino Abdul Hakim Abu Riash, imposibilitado de salir de Gaza; y que el premio al coraje correspondió al fotoperiodista birmano Sai Zaw Thaike, actualmente encarcelado, quien envió una carta desde prisión.
«Fue una ceremonia muy conmovedora. Había premiados desaparecidos, encarcelados o atrapados en zonas de conflicto», destacó. EFE
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