La corriente progresista del Partido Demócrata se abre paso en las primarias de EE.UU.
Ruth Hernandez Beltrán
Nueva York, 12 ago (EFE). – Los resultados de las primarias en EE.UU. han centrado la atención en un movimiento de candidatos «progresistas» o «socialistas», bajo el ala del Partido Demócrata, que genera expectativas sobre lo que ocurrirá con las elecciones de medio mandato de noviembre y que podría aumentar la presencia de estos perfiles en el Congreso y diversos cargos en legislaturas estatales.
Aunque Francesca Hong no consiguió por la mínima imponerse este martes ante la candidatura moderada para la Gobernación de Wisconsin, candidatos afiliados a la organización Demócratas Socialistas de América (DSA), fundada en la década de 1980, ganaron al ‘establishment’ en las recientes primarias de Nueva York, Colorado o Pensilvania.
Otros que se definen como «progresistas» por sus ideas fueron apoyados por líderes del DSA, como el médico Abdul El-Sayed, que logró la candidatura al Senado federal por Míchigan y mantiene la atención de medios y políticos en un estado en el que el presidente, Donald Trump, ganó en dos ocasiones, y una plaza importante para el control del Senado que los demócratas buscan en noviembre.
El epidemiólogo de origen egipcio y musulmán enfrenta ahora la dura tarea de ampliar la coalición que le apoyó para derrotar en noviembre a Mike Rogers, del Partido Republicano, lo que también será una prueba de fuego para el ala progresista. Las críticas de El-Sayed a la intervención de Israel en Gaza, que considera «genocidio», le han valido reproches durante su campaña.
DSA y simpatizantes se hacen fuertes en el Partido Demócrata
El DSA, que ha ido cabalgando poco a poco con paso seguro, tiene entre sus más conocidas figuras a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, que en 2018 sorprendió al derrotar al poderoso congresista del ‘establishment’ Joe Crowley en el estado de Nueva York y convertirse en la mujer más joven en llegar a la Cámara de Representantes.
Además tienen un aliado en Bernie Sanders, senador independiente de Vermont y una figura clave en este movimiento de izquierda, aunque no afiliado al DSA.
Este movimiento, que tiene dividido al Partido Demócrata y que para algunos analistas lo ha «secuestrado», cuenta también en el Congreso con la abogada de origen palestino Rashida Tlaib, por Míchigan, y la congresista nacida en Somalia Ilhan Omar, por Minnesota, ambas musulmanas aunque esta última no está afiliada al DSA.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se ha convertido en su imagen de éxito y ha demostrado su influencia cuando triunfaron candidatos que apoyó en primarias de la ciudad: Darializa Ávila Chevalier, sin experiencia política, derrotó al veterano político y congresista Adriano Espaillat y Claire Valdez, que aspira al Congreso, ganó en la asamblea estatal. Ambas están afiliadas al DSA.
Otro triunfo que se anotaron fue el de la organizadora comunitaria y novata en la política Katie Wilson, que ganó las elecciones el año pasado a la alcaldía de Seattle (Washington) y dirige esa ciudad desde enero.
La alcaldesa de Boston, Michelle Wu, hija de inmigrantes taiwaneses y la primera de origen asiático en el cargo, al que llegó en 2021, defiende también una agenda progresista.
El socialismo deja de ser tabú
Así, los estadounidenses ven cómo esta ola crece pese a que la palabra «socialista» siempre fue un tabú en el país y sinónimo de «comunista», como califican a Mamdani. Sin embargo, esto no ha supuesto un obstáculo para que otros liberales se impongan y vaya creciendo el movimiento en su intento de llevar a EE.UU. más hacia la izquierda.
El «socialismo demócrata» define en su web al capitalismo como «un sistema diseñado por la clase propietaria para explotar al resto en beneficio propio» y que «debe ser reemplazado» por uno «donde la gente común tenga voz y voto en lugares de trabajo, barrios y en la sociedad».
«Son una organización marxista-leninista. Su plataforma y su lenguaje es una adaptación del Manifiesto Comunista de Karl Marx. Las primeras páginas del Manifiesto son muy parecidas, con un lenguaje actualizado, y eso no es coincidencia», comentó a EFE el economista y analista político venezolano Daniel Di Martino.
Considera que hasta el momento se mantienen en el ala demócrata «porque no ganarían» por sí solos como partido político.
Las campañas de demócratas, con sus corrientes socialistas y progresistas, se caracterizaron por marcadas diferencias ideológicas en temas controvertidos como el apoyo a Israel y su intervención en Gaza.
Además difieren en la agenda del sistema impositivo para ricos y corporaciones, la financiación de las fuerzas de seguridad, el medio ambiente o la abolición del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, por la que abogan las posturas más a la izquierda de la corriente socialista demócrata. EFE
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