La galería barcelonesa Chiquita Room revive el legado del arte conceptual de Bruselas
Bruselas 10 sep (EFE).- La galería barcelonesa Chiquita Room inauguró este jueves un nuevo espacio en Galeries Le Bailli de Bruselas, sede en los años 70 de algunas de las galerías de vanguardia más influyentes de Europa.
El espacio se estrena con la exposición ‘Once We Existed’ (‘Una vez existimos’), un diálogo entre dos artistas «en la orilla de un mismo río»: la española Laía Argüelles Folch (Zaragoza, 1986) y el holandés Pieter Laurens Mol (Breda, 1946).
Mol, que inició su trayectoria artística en 1967, ha expuesto individualmente en instituciones como el MoMA de Nueva York, el Van Gogh Museum y el Stedelijk Museum de Ámsterdam, con una obra que combina escultura, fotografía, pintura, dibujo e instalación en torno a la relatividad del tiempo y el azar.
Argüelles Folch, por su parte, es artista visual y escritora; ha publicado varios libros y en 2024 protagonizó una retrospectiva en el MARCO de Vigo.
«Uno tiene otra mirada sobre su propia obra a medida que se desarrolla y envejece», cuenta a EFE Mol, quien seleccionó varias de sus obras tempranas para la ocasión, junto a otras nuevas fruto de su intercambio con la artista aragonesa.
Mol destaca que las obras de juventud cobran nueva energía al confrontarse con el trabajo de artistas más jóvenes, en lo que describe como «una suerte de fermentación creativa».
«Es un desarrollo interesante porque construye capas de experiencia, lo cual ya es una experiencia rica (en sí misma)», subraya.
El título de la exposición es, de hecho, un homenaje a una obra de Mol titulada ‘Once I Existed’: «Me interesaba también traer un poco a la primera persona del plural, a los simples mortales que somos, y cómo reflexionamos o nos sentimos conectados» a eso, agrega Laura González Palacios, directora de Chiquita.
Legado conceptual
El espacio se encuentra en Galeries Le Bailli, un pasaje cubierto al margen de las célebres galerías ornamentadas que pueblan Bruselas desde finales del siglo diecinueve.
Construido en la oleada de renovación comercial de la avenida Louise en los años 60, el pasaje albergó sedes de algunas de las galerías más audaces de su época: Wide White Space, MTL, Gallery D, Paul Maenz, PLUS-KERN, Hervé Alexandre y las Éditions Delta.
Entre 1972 y 1975, gigantes del arte conceptual pasaron por sus vitrinas: desde minimalistas como Carl Andre, Donald Judd, Dan Flavin y Sol LeWitt, hasta exponentes de la ‘performance’ como Joseph Beuys y Vito Acconci, o del ‘land art’, como Dennis Oppenheim.
Una escena en expansión
Bruselas se ha consolidado en los últimos años como uno de los focos del arte contemporáneo europeo, con una posición geográfica central, alquileres más asequibles que Londres o París y la presencia de las instituciones comunitarias, que atrae a coleccionistas y comisarios internacionales.
En Bruselas, «la mezcla es casi una razón esencial. No tiene la grandilocuencia ni la monumentalidad de París, pero al mismo tiempo, siento que hay una sofisticación en el mundo del arte que, desgraciadamente, no percibo en España», resaltó González.
«Es una escena artística muy compleja, hay una situación burguesa muy fuerte, y el arte construye una especie de relación con esa atmósfera», valoró por su parte Mol.
Pero también «hay mucha energía ‘underground’, (…) mucha solidaridad y apoyo mutuo» que atrae a muchos artistas jóvenes, añadió.
La inauguración coincide con la apertura de la Semana del Arte de Bruselas-RendezVous, que marca el inicio del calendario artístico en la capital belga de la mano de más de 90 espacios culturales. EFE
ymo/mas/rcf
(Foto) (Vídeo)