La inflación de Brasil se desacelera hasta el 4,42 % tras deflación del 0,32 % en agosto
Río de Janeiro, 11 ago (EFE).- La inflación en Brasil se desaceleró dos décimas, hasta el 4,42 % interanual, por la caída de los precios de los alimentos y de la habitación el mes pasado que permitió que el país registrara una deflación del 0,32 % en agosto, informó el Gobierno este viernes.
Fue la primera vez que la mayor economía latinoamericana registró deflación en los doce últimos meses. En agosto de 2025 también registró una reducción del índice de precios, pero entonces la deflación fue de solo el 0,11 %, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
El resultado de agosto confirmó la tendencia de desaceleración de los precios en Brasil, ya que la inflación viene cayendo gradualmente desde el 0,88 % medido en marzo. En abril fue del 0,67 %, en mayo del 0,58 %, en junio del 0,16 % y en julio del 0,07 %.
La inflación interanual también se viene desacelerando desde el 4,72 % en mayo hasta el 4,22 % en agosto, lo que equivale a medio punto porcentual en tres meses.
El índice interanual no era tan bajo desde el 4,14 % medido en marzo pasado, pero aún está cuatro décimas por encima del 3,81 % registrado en febrero de este año, cuando se ubicó en su menor nivel en dos años.
La inflación acumulada en el último año hasta agosto, además, fue muy inferior a la medida en el mismo mes de 2025, cuando la inflación interanual era del 5,13 %, casi un punto porcentual a más.
Para la deflación de agosto contribuyó principalmente la caída de los precios de los sectores de habitación (-1,87 %), transportes (-0,86 %), alimentación y bebidas (-0,34 %) y comunicación (-0,09 %).
La fuerte caída de los precios de la alimentación tuvo un impacto de 0,29 puntos porcentuales en la inflación de agosto, mientras que la reducción de los precios de los alimentos impactó en 0,07 puntos porcentuales el índice.
Entre los sectores que registraron aumento de precios destacaron los gastos personales, con una inflación del 1,30%, los artículos para la residencia (+0,64 %) y la educación (+0,47 %).
Tras la nueva desaceleración, la inflación de la mayor economía latinoamericana volvió a ubicarse dentro de la meta establecida por el Banco Central para este año, para cuando espera una subida de los precios del 3,0 %, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales, lo que permite una cifra máxima del 4,50 %.
La previsión de los analistas, sin embargo, es que Brasil termine 2026 con una inflación del 5,0 %, por encima de las proyecciones del Gobierno (4,5 %) y de la meta fijada por el emisor.
La desaceleración del índice en los últimos meses, sin embargo, permite prever que el Banco Central proseguirá con su política de reducción gradual de los tipos, que ya cayeron desde el 15,0 % anual en febrero, su mayor nivel en dos décadas, hasta el 14,0 % anual en agosto.
El Gobierno atribuye al alto costo del dinero la actual desaceleración de la economía brasileña, que creció un 3,4 % en 2024 y un 2,3 % en 2025, y puede terminar este año, según los analistas, con una expansión del 1,95 %. EFE
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