Los líderes europeos piden a la CE más instrumentos para defenderse ante competencia china
Bruselas, 19 jun (EFE).- Los líderes de la Unión Europea (UE) pidieron este jueves al Ejecutivo comunitario dotarse de más instrumentos para defenderse ante la competencia creciente de China, y al mismo tiempo continuar con el diálogo con el gigante asiático para evitar una guerra comercial.
Los Veintisiete plantearon esta petición a la Comisión Europea en la primera jornada de la cumbre que se celebra en Bruselas, durante una cena centrada en cómo «equilibrar» la relación comercial con China y con otros socios.
Los jefes de Estado y de Gobierno se mostraron de acuerdo en que los «desequilibrios globales macroeconómicos» requieren de una respuesta europea centrada en la unidad y el diálogo con sus principales socios comerciales, según dijeron fuentes comunitarias.
Además de avanzar en las reformas de su mercado único para fortalecer su competitividad, hubo consenso sobre la necesidad de continuar con la diversificación, la reducción de riesgos y dependencias y el refuerzo de la «autonomía estratégica», según las mismas fuentes.
Con vistas a promover un «terreno de juego más justo» a nivel global, los líderes subrayaron la necesidad de mantener «diálogos constructivos» con los principales socios comerciales de la UE para defender sus intereses y su seguridad económica.
Al mismo tiempo, pidieron a la Comisión «desarrollar y eventualmente complementar» la caja de herramientas en materia de defensa comercial y política industrial de la que disponen los Veintisiete, para garantizar que la UE pueda proteger sus intereses y lograr la citada reducción de riesgos.
Los líderes de la UE llegaron a la reunión de hoy de acuerdo sobre la necesidad de actuar ante el déficit comercial con Pekín de unos 350.000 millones de euros anuales que afecta ya a todos los países europeos.
Esta discusión llega tras el debate que a finales de mayo dirigió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, entre sus comisarios, para abordar si las medidas que Bruselas ha tomado a cabo en los últimos años contra China son suficientes o hay que diseñar nuevos instrumentos de política comercial para hacer frente a una situación que considera «insostenible».
Francia lidera a los países que piden más contundencia y ha lanzado una propuesta para crear una «nueva herramienta de resistencia» para aumentar aranceles o imponer cuotas cuando el suministro que llega a Europa se concentre en un país concreto a partir de un cierto umbral.
Otros socios, como Países Bajos, defienden proteger la economía europea sin caer en la ingenuidad ante posibles represalias chinas, aunque subrayan que Europa y China siguen necesitándose en muchos ámbitos.
Frente a estas posturas más duras, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, opta por mayor cautela: «Necesitamos amigos, necesitamos relaciones equilibradas, necesitamos ser pragmáticos, y necesitamos tender puentes tanto con grandes economías, potenciales aliados como China, o tradicionales aliados como es el caso de Estados Unidos», dijo a su llegada a la cumbre del jueves.
También Alemania, dada la dependencia que su industria tiene de la economía china, mantiene una postura más prudente, si bien el canciller Friedrich Merz, ha ido virando su discurso. EFE
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