Mujeres etíopes celebran Ashenda, festividad cristiana por una paz que agoniza
Simon Berhane
Adís Abeba, 22 ago (EFE).- Ataviada con un traje tradicional blanco y con el cabello recogido en elaboradas trenzas y rizos, Helen Hagos se unió este sábado a miles de mujeres y niñas en Adís Abeba para celebrar Ashenda, una festividad cristiana por la paz que llega en medio de temores a un nuevo conflicto en la región de Tigré (norte).
«Este es nuestro día especial, un día de alegría y libertad. Miren cómo todas están vestidas con trajes tradicionales y adornadas con joyas», dice Helen a EFE en el Centro Internacional de Convenciones de la capital etíope, mientras canta canciones con sus amigas en una celebración en honor a la Virgen María y tradicional de las regiones de Tigré, Amhara (norte) y algunas zonas de Eritrea.
Las tensiones y los continuos ataques con drones en Tigrñe han dado lugar a la cancelación de este festejo en esa región, según las autoridades rebeldes del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT).
Al menos 14 personas resultaron heridas el jueves pasado tras un ataque con drones en la ciudad de Mekele, capital de Tigré, y sus alrededores, una acción atribuida por los insurgentes al Gobierno central.
Amleset Gebre, una joven tigrina de 27 años, celebra el festival Ashenda con sus pensamientos y oraciones dedicados a la paz en su país.
«Ojalá pudiera celebrar este festival en Tigré, pero la situación no me lo permite», declara Amleset, quien huyó de la zona por el reclutamiento forzoso impuesto por las autoridades locales, que se preparan así ante una eventual guerra con el Gobierno central.
«No hay nada como la paz; deseo la paz para mi país», afirma Meskerem Demssie, una comerciante de 41 años proveniente de Sekota, una ciudad de la región de Amhara, donde el festival Shadey -nombre por el que también se conoce a Ashenda- se celebra con gran colorido cada año pero que ahora está afectada por enfrentamientos entre el Gobierno y la milicia Fano.
En el pasado, Meskerem solía viajar a su ciudad natal para celebrarlo con sus amigas de la infancia, pero ahora lo celebra en Adís Abeba con otras mujeres de la etnia Amhara.
«Celebro el Shadey con mis amigas, pero el ambiente no es el mismo que en la comunidad donde crecí», expresa Meskerem mientras baila y canta.
«Lamentablemente -añade- la guerra ha afectado a todos los hogares; yo misma he perdido a familiares cercanos».
Símbolo de unión más allá de la religión
Originalmente una festividad cristiana que marca el final de un ayuno de 15 días (Filseta) impulsada por la Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, Ashenda ha evolucionado hasta convertirse en una celebración que tiene el poder de unir a las personas más allá de su significado religioso, según el investigador especializado en medios y comunicación en Ashenda, Mebrahten Gebremariam.
“A pesar de las diferencias lingüísticas y de otro tipo entre las comunidades de las regiones vecinas, Ashenda une a ambos pueblos a través de celebraciones, canciones y banquetes compartidos. La unidad es la esencia de los valores de Ashenda”, explica a EFE el especialista.
Mebrahten recuerda que Etiopía está en proceso de inscribir la celebración de Ashenda en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), aunque la iniciativa se encuentra suspendida por el conflicto que persiste en el país.
«Tomando como ejemplo los valores fundamentales de Ashenda como la unidad, el perdón y el trabajo en equipo, todos los organismos involucrados deberían colaborar para reanudar el proceso de inscripción y llevar a Ashenda al escenario mundial», pide Mebrahten.
Mientras el Gobierno rebelde de Tigré acusa a Adís Abeba de «violar abiertamente» el acuerdo de paz firmado en Pretoria (Sudáfrica) en 2022, el Gobierno encabezado por Abiy Ahmed denuncia que el FPLT ha forjado una alianza con la vecina Eritrea para derrocar al Ejecutivo central.
Esta escalada ha avivado los temores a una nueva guerra en la región, tras el conflicto que entre noviembre de 2020 y el mismo mes de 2022 enfrentó a los rebeldes del FPLT con el Ejército etíope.
Las fricciones entre Adís Abeba y el FPLT se han recrudecido después de más de tres años de la firma del cese de hostilidades, que puso fin a una contienda que causó unos 600.000 muertos y millones de desplazados, según el mediador de la Unión Africana (UA), el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE
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