Ordenan detener a agentes penitenciarios por tortura y abuso sexual en cárcel de Argentina
Buenos Aires, 25 ago (EFE).- La Justicia de Argentina ordenó la detención de quince agentes penitenciarios por torturas y abuso sexual de mujeres detenidas en la cárcel de la ciudad bonaerense de Magdalena, informaron este martes fuentes oficiales.
Según informó en un comunicado la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires, se ha ordenado la detención de quince miembros del Servicio Penitenciario bonaerense «involucrados en los hechos de torturas, malos tratos y abuso sexual” ocurridos el 3 de junio pasado en la Unidad Penal 51 de Magdalena.
De acuerdo al comunicado, ese día cuatro mujeres fueron golpeadas y rociadas con gas pimienta arrojado a corta distancia sobre la cara.
Además les sometieron a una práctica de tortura conocida como ‘submarino húmedo’ (ahogamiento en agua) y fueron abusadas sexualmente.
Una de las víctimas, sin asistencia psicológica, intentó suicidarse a pocas horas de los hechos.
La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) acudió a la cárcel, se entrevistó con las víctimas y realizó la denuncia penal y administrativa.
La orden de detención, solicitada por el fiscal Álvaro Garganta y ordenada por el juez de Garantías de la ciudad de La Plata, Juan Pablo Masi, alcanza a las autoridades del penal.
Según el comunicado, en la noche del 3 de junio se desató en la cárcel una represión a partir de una pelea entre dos mujeres.
Un grupo de agentes penitenciarios ingresó a uno de los pabellones de la planta alta arrojando gas pimienta y encerró a las detenidas en las celdas, donde quisieron revisarlas.
Como varias se negaron a desnudarse frente al personal masculino del Grupo de Intervención ante Emergencias (GIE), les arrojaron gas pimienta directamente en la cara, las sacaron a golpes del lugar y las llevaron a distintos espacios del penal.
De acuerdo al comunicado, la jefa de Penal de la unidad, Daiana Balmaceda, le ordenó a la detenidas besarle la botas, «mientras dirigía las torturas con golpes, les sumergían la cabeza en una pileta de agua, las asfixiaban apretando la cara contra colchones impregnados con el gas pimienta y las amenazaban e insultaban».
«En ese escenario de violencia dos de las mujeres fueron víctimas de abuso sexual. A pesar de las graves lesiones, el informe de enfermería de ese día lo ocultó», afirmó CPM. EFE
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