¿Por qué no protestan los iraníes?, en Teherán no dan crédito a la pregunta de Trump
Jaime León
Teherán, 12 sep (EFE).- Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se preguntó hace unos días cuándo se iba a levantar el pueblo iraní contra la República Islámica en Teherán muchos no dieron crédito a lo que oían.
“¿Cuándo va a levantarse el pueblo iraní y luchar?”, se preguntó a principios de septiembre Trump en su red Truth Social.
Tras la muerte de miles de personas en las protestas de enero, la guerra y las promesas rotas del mandatario estadounidense, la respuesta de vecinos de Teherán a EFE es que no salen a protestar por miedo a que los maten, la represión y las ejecuciones, además de la desconfianza hacia Trump, aunque muchos de ellos estén en contra de la República Islámica.
«Es fácil decir desde fuera que la gente tiene que salir a protestar. Pero Trump no vive aquí y no sabe lo que significa salir a la calle en Irán”, dice a EFE Negin, una profesora de inglés de 38 años.
La mujer explicó que aún hay miedo a “otra brutal represión, la muerte de miles de manifestantes y ejecuciones” como ocurrió durante las protestas de enero.
A comienzos de año lo que comenzó siendo una protesta por la subida de precios se convirtió en un movimiento pidiendo el fin de la República Islámica y que solo despareció tras lo que Amnistía Internacional calificó de “matanza”.
En dos días de represión, el 8 y 9 de enero, murieron miles de personas. Las autoridades iraníes sitúan el número de muertos en 3.117, pero organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan esa cifra a más de 7.000.
En comparación durante la Revolución Islámica de 1979 murieron 2.781 personas, según datos de la Fundación de Mártires de la República Islámica.
Desde el fin de las protestas han sido ejecutadas al menos 29 personas por supuestamente cometer delitos durante unas manifestaciones de las que Irán responsabilizó a Estados Unidos e Israel.
Maryam, diseñadora gráfica de 35 años, coincide con Negin y afirma que “existe el miedo de que cualquier protesta termine en violencia”, algo que cree que Trump debería saber.
“El mismo Trump había dicho anteriormente que los iraníes no protestan porque, si salen a las calles, les disparan. Parece que se le han olvidado sus propias palabras”, dice.
“Ayuda en camino”
También recuerdan en Teherán que el 13 de enero, días después de la matanza de miles de personas, Trump prometió que ayudaría a los manifestantes.
“LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO. ¡MIGA! (Make Iran Great AGAIN)”, dijo el estadounidense en Truth Social. Hubo iraníes que creyeron el mensaje de Trump y esperaban la ayuda de Estados Unidos, pero en lugar de ello lanzó una guerra junto con Israel contra Irán el 28 de febrero.
Durante 39 días seguidos Estados Unidos e Israel lanzaron 13.000 ataques contra el país persa, especialmente contra su capital, en los que la mitad de los cerca de 4.000 muertos son civiles y en los que fueron alcanzados colegios y hospitales.
“Una cosa es apoyar al pueblo iraní y otra atacar Irán y zonas civiles, como escuelas u hospitales. Cuando ves bombas y muertos, es muy difícil pensar que eso es una ayuda”, dice Negin, que dice no fiarse de Trump ni de otros dirigentes extranjeros.
“Ellos velan solo por los intereses de sus países”, asegura.
Cierre de filas
A todo ello se suma que la guerra y la capacidad de Irán para hacer frente a Estados Unidos e Israel ha alimentado el nacionalismo entre la población, más allá de que apoyen o estén de acuerdo con la República Islámica.
Durante la guerra se observaban a mujeres jóvenes, vestidas de manera moderna y sin velo en marchas progubernamentales, sencillamente en apoyo de su país.
“La República Islámica ha demostrado su eficiencia en momentos realmente complicados, haciendo frente a dos ejércitos sofisticados sin ceder un solo centímetro”, dice a EFE Zahra, una ama de casa de 63 años.
Esta mujer dice que antes de la guerra no apoyaba totalmente a la República Islámica y no está de acuerdo muchas de sus políticas, como la obligatoriedad del velo, pero tras la guerra dice que apoya al sistema “un 100 %”.
“Proteger la soberanía del país y el orgullo iraní es mucho más valioso que cualquier cosa”, asegura. EFE
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