Seis meses de guerra en Irán: Incertidumbre, empobrecimiento y amenazas de mayor represión
Jaime León
Teherán, 25 ago (EFE).- La guerra entre Irán y Estados Unidos cumple seis meses con los iraníes inmersos en la incertidumbre, con la economía deteriorándose y las amenazas de una mayor represión política, aunque se han dado algunas libertades sociales en los últimos tiempos, lo que ha despertado la ira de los conservadores.
La guerra que lanzaron Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero duraría unas semanas, según anunció entonces el presidente estadounidense, Donald Trump, pero el conflicto cumple este viernes seis meses sin visos de finalizar.
En estos meses los iraníes han sufrido 39 días de bombardeos continuos contra el país y en especial contra Teherán, amenazas de acabar con la “civilización iraní” y el bombardeo de las centrales eléctricas y ahora asfixiar económicamente aún más al país.
“No vemos fin a la guerra y no sabemos qué ocurrirá la próxima semana. Vivimos a la espera de ver qué sucederá”, dice a EFE una vecina de Teherán que perdió su trabajo con una ONG internacional al comienzo del conflicto.
Ahora no tiene expectativas de encontrar un empleo con una compañía extranjera -que pagan salarios más altos y en divisas- hasta al menos el fin de la guerra.
“Vivo en una incertidumbre absoluta”, explica.
Cada día más pobres
Con el sonido de las explosiones lejano -Teherán no es bombardeado desde abril y los últimos ataques se produjeron en julio en el sur del país- la mayor preocupación de muchos iraníes es la economía.
El país persa atraviesa una difícil situación económica con una inflación interanual en julio del 87,9 % y en alimentos del 128 %.
El rial registró el lunes un nuevo mínimo histórico cuando llegó a cambiarse a 2.025.000 por dólar en mercados no oficiales.
“Cada día somos más pobres y hasta nos cuesta adquirir los productos básicos. No sé hasta qué punto vamos a poder soportar esta situación desastrosa”, dice a EFE Nahid, una vecina de Teherán de 64 años.
Fatima, de 39 años, afirma que le resulta imposible “alimentar a mis hijos como debería” y que las frutas y la carne está desapareciendo de su dieta.
“Al final, siempre somos la gente normal y los más necesitados quienes pagamos el precio de la guerra y los conflictos”, dice a EFE.
Una situación que se espera que empeore después de que Estados Unidos anunciase ayer la operación ‘Paria Económico’ para cortar “todas las opciones económicas” de Irán con el objetivo de doblegar a la República Islámica.
Ejecuciones y amenazas de mayor represión
La guerra no ha evitado que las autoridades iraníes continúen con la campaña de ejecuciones de los últimos años y que en 2025 registró 2.159 ahorcamientos.
Desde el comienzo del conflicto, Irán ha ejecutado a al menos 28 personas condenadas por su participación en las protestas de enero, que comenzaron por la mala situación económica y que pronto se convirtieron en un movimiento en contra de la República Islámica.
También han sido ejecutadas docenas de personas por supuestamente colaborar con Estados Unidos o Israel.
Y ahora el país persa podría aprobar una ley que propone castigar con hasta dos años de cárcel a iraníes que concedan entrevistas a “medios hostiles”.
En el caso de entrevistas con medios considerados no hostiles se deberá obtener permiso del Ministerio de Inteligencia.
El proyecto del ley fue aprobado por el Parlamento a mediados de agosto, pero aún falta que reciba el visto bueno del Consejo de los Guardianes, órgano que veta la legislación, y sea promulgada por el presidente, Masud Pezeshkian.
El Gobierno del moderado Pezeshkian se ha opuesto a la legislación al considerarla demasiado restrictiva y trata de detenerla.
Algunas libertades sociales
En medio del conflicto, las autoridades han dejado de un lado la represión sobre la vestimenta de las mujeres y especialmente el velo, que parece haberse convertido en una prenda opcional tras las batallas de los últimos años por el trozo de tela que cubre el cabello femenino.
Hay zonas de Teherán con cafés y restaurantes donde suenan canciones de Kylie Minogue o Dua Lipa y las mujeres no llevan velo, van maquilladas y visten con un estilo que no desentonaría en las calles de Madrid o París.
Este es el Irán que lleva años tratando de emerger entre la represión política y social y que avanza poco a poco entre protestas y guerras.
Pero esta aparente libertad causa malestar entre los sectores más conservadores por lo que consideran falta de “modestia” femenina y urgen al Gobierno a que tome medidas. En las últimas semanas algunos cafés han sido cerrados a causa de estas quejas. EFE
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