Siria ha pasado de ser un «gran problema» a una «gran oportunidad», afirma su presidente
Dubái, 15 sep (EFE).- El presidente sirio, Ahmed al Sharaa, defendió este martes en Dubái que Siria, que durante años era percibida por el mundo como un «gran problema», se ha convertido ahora en una «gran oportunidad de la que todos se benefician» y ha recuperado su «papel regional e internacional».
Al Sharaa hizo estas declaraciones durante su participación como orador principal en la Cumbre de Medios Árabes 2026, celebrada en el Centro de Comercio Mundial de Dubái, donde intervino en un diálogo titulado «La Siria del futuro».
El mandatario señaló que Siria ha pasado de ser un país exportador de la droga sintética captagón y una zona de conflicto a convertirse en un área de estabilidad.
Según Al Sharaa, el mundo ha comenzado a hablar del país como «un corredor comercial seguro para las cadenas de suministro entre Oriente y Occidente, así como para el abastecimiento energético».
El presidente sirio destacó también el papel de Emiratos Árabes Unidos, al que describió como uno de los primeros países en aprovechar las oportunidades surgidas en Siria y citó, a modo de ejemplo, la inversión de DP World en el puerto de Tartús.
Al Sharaa aseguró que «los sirios sienten actualmente una profunda emoción ante el entusiasmo y la alegría expresados por sus hermanos árabes y musulmanes por la victoria y la liberación de Damasco».
Como ejemplo de estas muestras de apoyo, citó unas palabras pronunciadas por el jeque Mohamed bin Rashid, el emir de Dubái, días después de la caída del régimen de Bachar al Asad en Siria: «El pueblo de Siria tiene un lugar en el corazón, y Damasco es un amor antes y después».
Según Al Sharaa, la liberación de Damasco permitió recuperar la confianza de los sirios en el Estado y devolvió la esperanza no solo a la población siria, sino también a toda la región.
Asimismo, el presidente explicó que Siria atravesó 60 años de corrupción administrativa y mala planificación y que actualmente se encuentra inmersa en un proceso de reconstrucción del país y de sus instituciones.
Afirmó que esta etapa presenta circunstancias particulares y que las autoridades intentan aprovechar las experiencias disponibles pese a los desafíos.
Tras la liberación de Damasco, agregó, Siria afrontó amenazas de división interna, guerras sectarias y graves desafíos relacionados con las infraestructuras, la energía y las sanciones, problemas que, aseguró, el país logró superar «con gran rapidez». EFE
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