Somalia pide a la ONU que se abstenga de intervenir en sus asuntos internos
Somalia reclamó este jueves al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que se abstenga de interferir en sus asuntos internos, tras haber expulsado al emisario de la ONU que cuestionó la decisión del gobierno de Mogadiscio de detener a un exshebab candidato en una elección regional.
El embajador de Somalia Abukar Dahir Osman no mencionó específicamente la expulsión de Nicholas Haysom, pero señaló que su país necesitaba el respaldo, y no las críticas, del organismo internacional.
«La ONU y sus representantes tienen el deber, e incluso la obligación, de respetar su mandato y no interferir en nuestros asuntos internos y dejar a los somalíes tomar en sus manos su propio destino», dijo el embajador.
Declaró igualmente que los antiguos shebab no pueden «asumir puestos de responsabilidad sin pasar por programas estrictos y establecidos de rehabilitación».
El exshebab Muktar Robow había públicamente depuesto las armas en agosto de 2017, pero a una semana de una elección regional en la que aspiraba a ser candidato el gobierno federal lo detuvo, acusándolo de haber «organizado una milicia» y «no haber jamás renunciado a sus ideologías extremistas».
En una alocución ante el Consejo de Seguridad, Haysom no hizo mención alguna de su expulsión pero volvió a criticar a las autoridades de Mogadiscio tras la muerte de 15 personas en hechos de violencia.
El Consejo se reunió luego a puertas cerradas para examinar el caso del emisario de la ONU, que entró en funciones en octubre.
«Las alegaciones de interferencia del gobierno federal y las violencias que estallaron luego de la detención de uno de los candidatos, un exresponsable adjunto de los shebab (…) no son de buen augurio para los procesos electorales que se desarrollarán en otras regiones ni para las elecciones nacionales de 2020», dijo Haysom.
Somalia está integrada por cinco estados federados, sin contar Somaliland (norte), que proclamó la independencia y desconoce al gobierno central.
Las relaciones entre los estados federados y el gobierno federal son a menudo tensas. Los primeros reclaman una mayor autonomía, mientras el segundo intenta evitar que su poder se diluya.