Trump descarta su plan de retransmitir en directo el fusilamiento de un exmilitar
Washington, 15 oct (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que ha descartado su plan inicial de retransmitir en directo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, un exmilitar estadounidense condenado a muerte por asesinar a trece personas en un tiroteo perpetrado en 2009.
«Morirá, según lo previsto, por fusilamiento, pero este evento no será retransmitido. Dicho esto, la ejecución podrá ser presenciada en persona por los familiares directos de las víctimas, si así lo desean», escribió el mandatario en su cuenta de Truth Social.
Aunque Trump defendió que retransmitir la ejecución «podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan», reconoció que «muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir, ni por transmisión en directo ni por ningún otro medio visual».
La ejecución de Hasan, autorizada por el propio Trump, está prevista para el 3 de diciembre en la base militar de Fort Hood (Texas), donde será fusilado por un pelotón de soldados armados con fusiles. Será la primera ejecución de un militar estadounidense por fusilamiento desde 1945.
La polémica sobre la retransmisión comenzó cuando el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró en una entrevista el 7 de octubre que se aseguraría de que «la gente pueda verlo», porque el público «necesita entender que este tipo de cosas tienen graves consecuencias».
Posteriormente, Trump declaró que Hasan se «merece» que su fusilamiento se retransmita en público porque «mató a mucha gente».
Sin embargo, el vicepresidente, JD Vance, se desmarcó del asunto y afirmó que no pretendía presenciar la ejecución.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos sostuvo que las «ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumana o degradante» y que su emisión en directo puede constituir una forma de tortura.
Hasan, quien tenía el rango de mayor del Ejército, fue condenado a muerte en 2013 por perpetrar el 5 de noviembre de 2009 un tiroteo en Fort Hood en el que mató a 13 personas e hirió a otras 32, el más mortífero registrado en una base militar estadounidense fuera de combate. EFE
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