Trump se reunió con el director de OpenAI antes de rechazar más controles a la IA
Austin (EE.UU.), 14 sep (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió en privado la semana pasada con el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, para conversar sobre el desarrollo y el creciente poder de la inteligencia artificial (IA), según informó la cadena MS Now.
El encuentro tuvo lugar el jueves entre bastidores durante la convención nacional republicana celebrada en Dallas (Texas), de acuerdo con tres fuentes conocedoras de la reunión citadas por el medio.
Altman fue quien solicitó la conversación con Trump, que se produjo en medio de las crecientes alertas dentro del propio sector tecnológico sobre los riesgos que plantea el rápido avance de los modelos de IA, según una de las fuentes.
El director de OpenAI se sumó este fin de semana al llamado del responsable de Anthropic, Dario Amodei, para que la industria adopte «un ritmo más lento» y permita que los mecanismos de seguridad avancen a la par de las capacidades de esta tecnología.
También respaldó la propuesta Elon Musk, fundador de xAI, en una inusual coincidencia entre tres de los principales competidores del sector.
Dos días después de la reunión con Altman, Trump rechazó públicamente esas advertencias y este lunes denunció que existe «una conspiración enfermiza» contra la inteligencia artificial y los centros de datos.
«El único control o mecanismo de seguridad que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente (¡con un alto coeficiente intelectual!), ¡y Estados Unidos lo tiene de sobra!», escribió el mandatario en su red Truth Social.
El republicano argumentó que su Administración «ha impedido que personas de la IA hagan cosas malas o potencialmente malas» y aseguró que el Gobierno ya dispone de un «enorme poder penal y regulatorio» sobre estas empresas, por lo que considera innecesarios nuevos controles.
Trump también arremetió directamente contra Amodei a quien acusó de presentarse ahora como «un angelito perfecto», y advirtió a «teóricos de la conspiración, sediciosos, traidores y filtradores» que tengan cuidado.
El mandatario insiste en que una mayor regulación podría beneficiar a China y poner en riesgo la ventaja tecnológica estadounidense.
«Quien gane en la IA, gana», afirmó Trump, quien se ha comprometido a acelerar la construcción de centros de datos y la producción energética necesaria para sostener el crecimiento del sector.
El impulso de Trump a la expansión de los centros de datos contrasta con su baja popularidad de estas infraestructuras entre los estadounidenses.
Una encuesta de Gallup publicada en mayo reveló que el 71 % se opone a la construcción de estas instalaciones en su comunidad, incluido un 48 % que las rechaza firmemente, mientras que apenas una cuarta parte las respalda.
Entre las principales preocupaciones figuran su elevado consumo de electricidad y agua, su impacto ambiental y el posible aumento de las tarifas energéticas. EFE
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