Un incendio en Salamina alcanza una base de la Armada y obliga a evacuar dos localidades
Atenas, 25 ago (EFE).- Un incendio declarado este martes en la isla griega de Salamina, cerca de Atenas, alcanzó una base de la Armada helena y obligó a evacuar dos localidades, mientras los equipos de emergencia combaten otros fuegos en el centro del país en plena ola de calor, informó la emisora privada Skai.
El incendio se declaró a tan solo unos metros de la base naval, en una zona de vegetación baja en la que también se encuentra un vertedero de residuos, y en pocos minutos las llamas alcanzaron varios almacenes de la instalación, mientras los vecinos informaron de varias explosiones, según la misma fuente.
El material incendiado son baterías en proceso de retirada y otros equipos, ya que el almacén es donde la Armada griega guarda diversos utensilios anticuados e inservibles.
Afortunadamente, dicho almacén no albergaba municiones ni otros materiales peligrosos, según Skai.
Más de 80 bomberos con 25 camiones, tres helicópteros y tres aviones cisterna luchan por controlar las llamas en el lugar.
Además, Protección Civil ya ha ordenado a los habitantes de dos pequeñas aldeas cercanas, Ano Vasilika y Nea Salamina, que evacuen el lugar.
Hace dos semanas otros dos incendios que se declararon en el sur y el norte de la isla causaron la muerte de dos personas y dejaron otras diez heridas, una de ellas de gravedad debido a sus quemaduras.
Mientras, otros cincuenta bomberos con 15 camiones, 8 aviones cisterna y 3 helicópteros operan en otro incendio este martes en la región central de Beocia.
El fuego se declaró cerca de la localidad de Ayios Vlasios, de unos 200 habitantes, situada a unos 13 kilómetros al noroeste de la capital de Beocia, Lebadea.
Tanto este pueblo como el de Tsoukalades, de unos 120 habitantes y situado a un par de kilómetros más al sur, más cercano a Lebadea, han tenido que ser evacuados.
Otros 85 bomberos, con 28 camiones, cuatro aviones y cuatro helicópteros cisterna operan contra un tercero incendio forestal cerca del pueblo de Stefani, situado a unos 40 kilómetros al noroeste del centro de Atenas, en la frontera de Beocia con la región capitalina de Ática.
El peor incendio que vivió Grecia este verano se declaró a finales del julio pasado en Beocia y se propagó, atizado por fuertes vientos, hasta Ática occidental calcinando más de 13.000 hectáreas, además de cientos de casas, cultivos e industrias.
La mayor parte del país se encuentra este martes en «alto riesgo de incendios», el tercer nivel de alerta en la escala griega.
Grecia afronta una prolongada ola de calor que este lunes llevó las temperaturas hasta los 41,5 grados y en algunos lugares hubo una sensación térmica de 48 grados.
Once personas han perdido la vida por causa de los fuegos en lo que va de año, entre ellos cuatro bomberos, mientras que más de 30.000 hectáreas han sido calcinadas.EFE
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