Una redada contra una secta neonazi en Alemania afecta a políticos de AfD
Berlín, 27 ago (EFE).- La Policía alemana llevó a cabo una redada contra simpatizantes de una organización neonazi prohibida hace tres años y entre los afectados por las medidas están dos políticos de la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD), candidados al parlamento de Sajonia Anhalt (este del país) donde se celebran elecciones regionales el 6 de septiembre.
El motivo de los registros, llevados a cabo también en Berlín, Brandeburgo, Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia es una investigación de la Fiscalía de Halle, en Sajonia-Anhalt, por la sospecha de «infracción contra la prohibición de una asociación».
Los candidatos de AfD al Parlamento regional de Sajonia-Anhalt Simon Lansmann y Sebastian Koch, en los que la formación ultraderechista cuenta con una clara ventaja con más del 40 % de apoyos, según los sondeos, también se vieron afectados por los registros.
La Policía ya había intervenido en junio pasado en la finca de Lansmann en la localidad de Gardelegen en una supuesta fiesta con motivo del solsticio declarada como «privada» y en la que las fuerzas de seguridad detectaron, según el semanario Der Spiegel, la presencia de invitados del entorno de la prohibida organización neonazi «Artgemeinschaft» (Comunidad racial) y algunos participantes celebraron una ceremonia que recordaba mucho a los rituales de esa secta racista.
En julio Lansmann negó a través de su abogado en declaraciones a la publicación haber acogido en su finca ningún evento de continuidad de dicha asociación prohibida y dijo distanciarse de la ideología de esa secta racista.
Koch, que también estuvo presente en esa fiesta, hizo saber a través de un abogado que había participado allí en una «pequeña reunión informal» y, al igual que Lansmann, se distanció de la «Artgemeinschaft».
Los simpatizantes de la organización racista, prohibida desde 2023, se consideraban guardianes de una raza germánica con «leyes morales» que recuerdan a la defensa de una raza «aria» por parte de los nazis.
La Oficina para la Protección de la Constitución de Sajonia-Anhalt calificó al grupo de «importante punto de encuentro del movimiento neonazi alemán» que propagaba la prohibición del «mestizaje».
El Ministerio del Interior destacó entonces que la organización, que contaba con alrededor de 150 miembros, representaba en modo especial una amenaza para el democrático liberal al combinar diversas corrientes de la extrema derecha y oponerse al orden constitucional y al ideal del entendimiento entre los pueblos.
En abril el Tribunal Administrativo Federal desestimó un recurso presentado por la asociación. EFE
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