Urtasun reivindica la cultura ante el totalitarismo y la crisis climática
Lisboa, 14 sep (EFE).- El ministro español de Cultura, Ernest Urtasun, reivindicó este lunes la cultura como un espacio de libertad frente a las “tentaciones totalitarias” y como una herramienta para actuar ante la emergencia climática y la homogeneización de las ciudades.
“La cultura, el arte y la creación son espacios de libertad y deben seguir siéndolo ante cualquier tipo de tentación totalitaria”, afirmó durante la inauguración en Lisboa de la novena edición de Mostra Espanha, junto a la ministra portuguesa de Cultura, Juventud y Deporte, Margarida Balseiro Lopes.
Urtasun relacionó esa defensa de la libertad con el camino compartido por España y Portugal hacia la democracia y evocó la Revolución de los Claveles, la “revolución posible y lúcida”, tal y como la definió el filósofo y escritor portugués Eduardo Lourenço.
Balseiro Lopes coincidió en destacar el papel desempeñado por la cultura en la construcción de las democracias portuguesa y española y abogó por continuar avanzando hacia un futuro cultural común.
El ministro español sostuvo que la cultura es un ecosistema sometido a amenazas y tensiones, pero, “por encima de todo”, constituye un espacio esencial para la “pervivencia de la humanidad”.
En este sentido, destacó el lema de esta edición, “España en movimiento: diversidad y futuros sostenibles”, que, a su juicio, permite reunir en una misma respuesta la diversidad y los derechos culturales, la defensa del medioambiente y la justicia climática.
Uso «transparente y democrático» de la IA
También recordó que España y Portugal han actuado conjuntamente para reclamar a la Comisión Europea un uso “más transparente y democrático” de la inteligencia artificial.
Urtasun presentó Mostra Espanha como un nuevo hito en la “conversación sin pausa” que mantienen las culturas de ambos países, favorecida por la proximidad geográfica, los vínculos históricos, la vocación atlántica y la pertenencia común a Europa.
Por su parte, Balseiro Lopes subrayó que la muestra es mucho más que una programación artística, ya que permite profundizar en el conocimiento mutuo y crear nuevos vínculos entre los artistas, las instituciones y los públicos de ambos países.
La ministra defendió que la cooperación cultural debe superar el simple intercambio de programaciones y generar espacios para que los creadores se encuentren, las instituciones colaboren y los ciudadanos descubran la cultura del país vecino.
Urtasun dedicó parte de su intervención a reflexionar sobre la transformación de las ciudades contemporáneas y el riesgo de que pierdan su identidad bajo una superficie dominada por los centros comerciales, las cadenas de comida rápida y el turismo.
Desde el barrio lisboeta del Chiado, uno de los principales núcleos del modernismo y las vanguardias portuguesas, llamó a atravesar esa capa para “encontrar otra vez el corazón de la ciudad, la razón de aquella rebeldía antigua y la raíz de una nueva esperanza”.
Recordó que en esas calles surgieron tertulias, revistas literarias, cafés, teatros y cines vinculados a figuras como Fernando Pessoa, Mário de Sá-Carneiro y Almada Negreiros, y defendió que ese regreso a la identidad de las ciudades debe hacerse “de la mano de la cultura y del arte”.
En paralelo, Balseiro Lopes consideró prioritario extender la cooperación más allá de Lisboa y Madrid, especialmente hacia los territorios fronterizos, para transformar la frontera en un espacio de encuentro, creación y oportunidades.
Creada en 2009, Mostra Espanha es una bienal promovida por el Ministerio de Cultura español para difundir en Portugal la creación cultural española y fomentar la cooperación entre los artistas y las instituciones de ambos países.
Está organizada por la Subdirección General de Relaciones Internacionales y Unión Europea, en colaboración con la Embajada de España en Portugal, el Instituto Cervantes de Lisboa y Acción Cultural Española (AC/E).
La novena edición se desarrolla entre septiembre y diciembre y reúne más de treinta propuestas en 21 municipios portugueses. Su programación incluye artes visuales, danza, teatro, música, cine y literatura, con especial atención a la inclusión, la sostenibilidad y los derechos culturales.
Uno de sus ejes habituales es el programa “Obras convidadas”, que este año establece un diálogo entre Joaquín Sorolla y Maruja Mallo en dos museos lisboetas. EFE
mf/lmg/jgb
(foto) (vídeo)