¿Por qué Suiza vuelve a votar sobre la penalización fiscal del matrimonio?
El 29 de noviembre, la población suiza votará por segunda vez en el plazo de un año sobre cómo eliminar la desventaja fiscal que afecta a los matrimonios. Tras aprobar en marzo la tributación individual, ahora decidirá sobre la iniciativa de El Centro «Por unos impuestos justos», que propone mantener la tributación conjunta.
No es la primera vez que la población suiza vota varias veces sobre un mismo asunto en un periodo breve: la Ley COVID-19 se sometió a votación popular en tres ocasiones en el transcurso de tres años.
Esta vez, el 29 de noviembre, las personas con derecho a voto decidirán sobre una vía alternativa para eliminar la penalización fiscal del matrimonio, pese a que hace apenas unos meses aprobaron la tributación individual.
¿Por qué se vuelve a votar sobre la tributación de los matrimonios?
Actualmente, los matrimonios tributan conjuntamente: los ingresos de ambos cónyuges se suman para calcular los impuestos. En consecuencia, algunos matrimonios pagan más impuestos de los que pagarían si no estuvieran casados. Esto ocurre, en particular, cuando ambas personas tienen ingresos elevados. Esta desventaja fiscal se conoce como «penalización fiscal del matrimonio».
Para eliminar esta desigualdad de trato, la población suiza aprobó el 8 de marzo la Ley federal sobre la tributación individual. Se trata de un contraproyecto indirecto del Consejo Federal a una iniciativa popular de las mujeres del PLR.
La reforma entrará en vigor en 2032. A partir de entonces, cada persona sujeta a tributación pagará impuestos sobre la base de su propia declaración fiscal, tanto a nivel federal como cantonal y municipal.
Sin embargo, El Centro rechaza este principio. Por ello, ha decidido mantener su iniciativa popular, que propone una vía diferente para eliminar la desventaja fiscal que afecta a determinados matrimonios.
La iniciativa, titulada «Sí a unos impuestos federales justos también para los matrimonios: ¡acabar por fin con la discriminación del matrimonio!», se presentó ante la Cancillería Federal el 27 de marzo de 2024 con 102.051 firmas válidas.
¿Qué propone la iniciativa de El Centro?
La iniciativa pretende mantener la tributación conjunta de los matrimonios, aunque únicamente en lo que respecta al impuesto federal directo. Esto significa que los ingresos de ambos cónyuges se sumarían y que el matrimonio presentaría una declaración fiscal conjunta.
Además, la iniciativa exige que los matrimonios no paguen más impuestos que las personas no casadas que se encuentren en circunstancias económicas comparables. Este principio quedaría recogido en la Constitución.
La iniciativa no establece un modelo de cálculo definitivo, sino que encarga al poder legislativo encontrar una solución. No obstante, contempla un mecanismo alternativo para el caso de que no entre en vigor una ley de aplicación durante los tres años posteriores a su aprobación.
En ese supuesto, la administración tributaria tendría que realizar dos cálculos: uno según el modelo de tributación conjunta y otro aplicando los tipos impositivos y las deducciones correspondientes a las personas no casadas. En cada caso se aplicaría el importe fiscal más bajo.
¿Quién está a favor y quién está en contra?
Un comité interpartidista apoya la iniciativa. Está integrado por El Centro, la Unión Democrática de Centro (UDC), el Partido Evangélico Suizo (PEV), la Unión Democrática Federal (UDF), la Unión Suiza de Campesinos y la asociación de interés «Familia 3plus».
El Consejo Federal y el Parlamento recomiendan rechazar la iniciativa. También se oponen a ella el Partido Socialista Suizo (PS), Los Verdes, los Liberales Radicales (PLR) y los Verdes Liberales.
¿Cuáles son los argumentos a favor de la iniciativa?
Para quienes la apoyan, la iniciativa constituye la solución más justa para eliminar la penalización fiscal del matrimonio. Critican que la tributación individual perjudique a las familias en las que una de las personas aporta la mayor parte de los ingresos, mientras que la otra gana poco o no tiene ingresos propios.
A su juicio, su modelo permite que las parejas decidan por sí mismas cómo repartir el trabajo remunerado y las tareas familiares, sin sufrir una desventaja fiscal por esa decisión.
Quienes apoyan el sí también destacan que la iniciativa no exige una transformación fundamental del sistema tributario, puesto que se basa en el modelo actual de tributación conjunta.
De este modo, sostienen que podría evitarse la carga administrativa adicional que conllevaría la tributación individual. Según las estimaciones de la Confederación, esta última supondría alrededor de 1,7 millones de declaraciones fiscales adicionales.
Por último, las personas partidarias de la iniciativa señalan la situación de los matrimonios en edad de jubilación que han organizado su vida durante décadas en función de la tributación conjunta.
Consideran que un cambio de sistema podría perjudicar a estas parejas, ya que, una vez finalizada su vida laboral, ya no podrían modificar el reparto del trabajo y de los ingresos que mantuvieron durante su etapa profesional.
¿Cuáles son los argumentos en contra de la iniciativa?
Para quienes se oponen a ella, el objetivo de eliminar la penalización fiscal del matrimonio ya se alcanzó con la aprobación de la tributación individual el pasado mes de marzo. Por ello, piden que se respete esa decisión popular.
También advierten de que la iniciativa podría generar una nueva desigualdad de trato en determinados casos, esta vez en perjuicio de las personas no casadas. Estas podrían terminar pagando más impuestos que los matrimonios con circunstancias económicas comparables.
Además, la aprobación de la iniciativa contradiría el principio de gravar individualmente a cada persona sujeta a tributación. Dado que la propuesta de El Centro solo afecta al impuesto federal directo, podrían coexistir dos sistemas diferentes: los matrimonios tributarían conjuntamente a nivel federal, pero de forma individual a nivel cantonal y municipal.
Por último, quienes se oponen a la iniciativa sostienen que la tributación conjunta genera menos incentivos para trabajar que la tributación individual. Esto afectaría especialmente a la persona que aporta el segundo ingreso al hogar. Desde su punto de vista, la iniciativa contribuiría menos a la igualdad entre mujeres y hombres.
¿Qué consecuencias económicas tendría la reforma?
Las consecuencias financieras de la iniciativa dependerían de cómo se aplicara. Si entrara en funcionamiento el método de cálculo alternativo previsto en el texto de la iniciativa, los ingresos procedentes del impuesto federal directo disminuirían, según el mensaje del Consejo Federal, entre 700 y 1.400 millones de francos al año.
A modo de comparación, se prevé que la tributación individual aprobada en marzo reduzca los ingresos anuales procedentes del impuesto federal directo en unos 630 millones de francos.
¿Se abandonaría la tributación individual si se aprobara la iniciativa?
No necesariamente. Aunque la iniciativa de El Centro se aprobara el 29 de noviembre, la Ley federal sobre la tributación individual, respaldada por la población en marzo, seguiría en vigor. El Consejo Federal ha fijado su entrada en vigor para 2032.
Sin embargo, la aprobación de la iniciativa generaría una contradicción: la Constitución exigiría la tributación conjunta de los matrimonios para el impuesto federal directo, mientras que la ley establecería la transición hacia la tributación individual. Correspondería entonces al Parlamento resolver esta contradicción.
Editado por Pauline Turuban / Traducción del francés: José Kress
Ver más artículos de Swissinfo en los resultados de Google. Para saber más
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.