Eritrea exige a ONU y a la UA anular la expulsión de sus diplomáticos dictada por Etiopía
Nairobi, 17 oct (EFE).- Eritrea exigió anular la expulsión de sus representantes ante la Unión Africana (UA) y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África (UNECA) tras enviar cartas de protesta a ambas organizaciones después de que Etiopía les diera un plazo de 48 horas para abandonar el país a principios de mes, informó este sábado el Ministerio de Información eritreo.
En los documentos remitidos a las sedes de ambos organismos multilaterales en Adís Abeba, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Eritrea denunció que esta medida supone una «flagrante violación de los principios de igualdad soberana de los Estados» de la UA, así como del artículo 15 del acuerdo de sede de 2008 entre el bloque panafricano y Etiopía como país anfitrión.
“La membresía en organizaciones regionales e internacionales no debe verse vulnerada por medidas unilaterales tomadas por el país anfitrión”, indicó un comunicado de la cartera de Información.
Asmara sostuvo que la expulsión contraviene la Convención de la Unión Africana sobre privilegios e inmunidades de 1965 y enfatizó que la membresía en organizaciones regionales e internacionales «no debe verse vulnerada por medidas unilaterales tomadas por el país anfitrión».
«La representación en dichas organizaciones es un derecho soberano que no debe depender del capricho o del estado de ánimo de otro Estado miembro», subrayó el documento.
Además reclamó “medidas correctivas” que garanticen la condición de Eritrea como Estado soberano e igualitario y su plena participación en las actividades multilaterales.
La diplomacia eritrea acusó al Ejecutivo etíope de llevar a cabo una escalada que atenta contra su soberanía y que incluyó la retirada sin previo aviso del personal de la Embajada de Etiopía en Asmara el pasado 8 de agosto de 2026, tras haber roto los contactos oficiales desde mayo.
El 1 de octubre pasado, Adís Abeba ordenó el cierre de su embajada en la capital eritrea y dio un plazo de 48 horas para salir del país a los diplomáticos eritreos destinados en Etiopía, la UA y la UNECA.
Ante esta situación, Eritrea remarcó que, al tratarse de representantes destinados ante organismos internacionales y no solo acreditados en Etiopía, la decisión del Gobierno etíope vulnera las normas internacionales que regulan la participación en entes regionales, por lo que exigir su anulación es un «derecho soberano».
La ruptura de relaciones entre Eritrea y Etiopía se produjo tras una escalada de tensiones impulsada, según Asmara, por el empeño de Adís Abeba en conseguir una salida al mar Rojo, que perdió tras la independencia eritrea en 1993.
Por su parte, el Ejecutivo del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, acusa a su vez al Gobierno eritreo de respaldar a los rebeldes del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT).
Las hostilidades se han recrudecido en esa región fronteriza con Eritrea tras meses de escalada y bombardeos con drones, lo que llevó al FPLT a declarar una «guerra defensiva» el pasado 23 de septiembre ante los avances del Ejército etíope.
Esta situación aviva el temor a una repetición del conflicto que enfrentó a ambas partes entre 2020 y 2022 —en el que Adís Abeba contó con el respaldo eritreo— y que dejó al menos 600.000 muertos, según estimaciones de la Unión Africana. EFE
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