La energía empujó la inflación de la eurozona al 3,8 % en septiembre, su máximo en 3 años
Bruselas, 16 oct (EFE).- El aumento de los precios de la energía y, en menor medida, de los servicios, empujaron la tasa de inflación anual de la eurozona hasta el 3,8 % en septiembre, seis décimas por encima de la registrada en agosto y su nivel máximo en tres años, según confirmó este viernes la oficina de estadística Eurostat.
Los precios de la energía, que aumentaron un 18,9 % interanual (frente al 14,3 % en agosto), aportaron 1,17 puntos porcentuales a la inflación de la eurozona, mientras que los servicios, cuya inflación se situó en el 3,2 %, dos décimas más que en agosto, contribuyeron otros 1,52 puntos.
El resto de la subida de precios se debió al encarecimiento de los bienes industriales no energéticos un 1,1%, una décima menos que en agosto; así como de los alimentos, alcohol y tabaco, un 1,3 %, dos décimas más que el mes previo, que aportaron 0,29 y 0,25 puntos básicos a la tasa general, respectivamente.
Por su parte, la inflación subyacente -que excluye el efecto de la energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco por ser los más volátiles y es el indicador principal para el Banco Central Europeo- repuntó una décima en septiembre, hasta el 2,5 %, en línea con el dato que había adelantado Eurostat.
El incremento de los precios en la zona del euro ha aumentado la presión sobre el emisor para aplicar una nueva subida de los tipos de interés para contener la inflación tras los dos adoptados desde julio, que han situado el tipo de referencia en el 2,5 %, aunque los analistas no esperan que el incremento se apruebe en octubre y apuntan al encuentro de diciembre para esa decisión.
Por su parte, en el conjunto de la Unión Europea, la cesta de la compra también se encareció un 3,8 % en comparación con el año previo, frente al 3,2 % de agosto.
Subidas generalizadas
La tasa de inflación aumentó de manera importante en septiembre en todas las grandes economías del euro, entre las cuales España registró el nivel más elevado con un 5 %, cuatro décimas superior al dato de agosto y el sexto más alto de la zona, según el cálculo revisado de Eurostat.
Le siguieron Italia, donde la cesta de la compra se encareció un 4,2 %, un punto más que en agosto, y a mayor distancia Francia, con un 3,4 % tras haber registrado un incremento de ocho décimas; y Alemania, donde la tasa subió cuatro décimas, hasta el 3,3 %.
Si se tiene en cuenta al resto de socios de la UE, los mayores aumentos interanuales de los precios se dieron en Rumanía (6,5 %), Lituania (6,1 %), Bulgaria (5,6 %), Chipre y Luxemburgo (ambos 5,2 %); y Grecia (5,1 %), tras la cual se situó España.
También por encima de la media estuvieron las tasas de Bélgica (4,5 %), Croacia (4,3 %) y la ya mencionada Italia (4,2 %), así como Polonia (4,0 %), mientras que Irlanda se situó en la línea con la misma (3,8%).
Por debajo de esa cota se situaron Eslovenia (3,7 %), Austria y Portugal (3,6 % ambas), Francia (3,4 %), Alemania (3,3 %), Estonia (3,1 %), Letonia, Países Bajos y Eslovaquia (ambas 3 %), Finlandia (2,7 %), Malta (2,4 %), Chequia (2,2 %), Dinamarca y Hungría (2,1 %; y Suecia (1,0 %).
La inflación aumentó en septiembre en todos los socios de la UE con respecto a agosto con excepción de Eslovaquia, dónde cedió una décima, así como Chipre, Portugal y Letonia, dónde se mantuvo estable. EFE
lpc/jaf/llb