La ESA pide a Europa reforzar su autonomía espacial y prepara plan sobre exploración lunar
París, 9 sep (EFE).- La Agencia Espacial Europea (ESA) ha pedido este miércoles a los gobiernos europeos que refuercen la autonomía del continente en la exploración espacial y desarrollen capacidades propias para mantener una presencia en la órbita baja terrestre y aumentar su participación en las futuras misiones a la Luna.
El director general de la ESA, Josef Aschbacher, presentó a los ministros reunidos en París con motivo de la Cumbre Espacial Internacional una propuesta política, denominada «Llamamiento para impulsar la exploración espacial europea», que busca orientar las decisiones de los países miembros y preparar medidas concretas para su posible aprobación en diciembre.
«Europa debe posicionarse como un socio indispensable, con sus propias capacidades», afirmó Aschbacher durante su intervención, en la que advirtió de que la distancia tecnológica y financiera entre Europa y las principales potencias espaciales se está ampliando.
La propuesta plantea reforzar la capacidad europea para desarrollar misiones tripuladas y robóticas, garantizar el acceso a la órbita baja terrestre tras el final de la Estación Espacial Internacional (ISS) y aumentar la presencia europea en la Luna como paso previo a futuras misiones a Marte.
«La exploración se está convirtiendo en una fuente de autonomía estratégica», señala el documento que los ministros han sido llamados a respaldar.
Según la ESA, el aumento de la competencia geopolítica y la creciente importancia económica y tecnológica del espacio hacen necesario un compromiso político sostenido y una visión a largo plazo.
Una presencia propia en órbita
Uno de los principales objetivos es asegurar la presencia europea en la órbita baja terrestre, donde está surgiendo un nuevo ecosistema espacial a medida que la ISS se acerca al final de su vida útil.
Aschbacher defendió el desarrollo de una capacidad europea competitiva para transportar astronautas, una medida que, según la agencia, contribuiría a reforzar la base tecnológica e industrial del continente y permitiría a Europa tener un mayor peso en la configuración de las oportunidades comerciales y científicas en órbita.
Planteó dos escenarios para Europa: uno en el que astronautas europeos viajen en una nave desarrollada y lanzada desde Europa y otro en el que estos dependan de proveedores extranjeros para acceder al espacio.
«¿Queremos ser pasajeros o pilotos? ¿Clientes o proveedores de servicios? ¿Inquilinos o arquitectos?», preguntó Aschbacher.
La ESA estima que desarrollar estas capacidades requeriría una inversión de alrededor de 1.000 millones de euros al año durante una década.
Como alternativa, señaló que comprar vuelos para astronautas europeos a proveedores extranjeros podría costar unos 5.000 millones de euros en diez años, con buena parte de ese gasto destinado a industrias fuera de Europa.
La Luna como campo de pruebas
La segunda prioridad es reforzar la participación europea en la exploración lunar mediante una combinación de cooperación internacional y capacidades propias.
La ESA considera que la Luna será el principal campo de pruebas para las tecnologías, infraestructuras y alianzas que posibilitarán avanzar posteriormente hacia Marte. El objetivo pasa por desarrollar sistemas europeos críticos y capacidades robóticas que permitan a Europa participar en las nuevas actividades lunares desde una posición de mayor autonomía.
El documento presentado a los ministros sostiene que una mayor ambición europea no debe entenderse como una alternativa a la cooperación internacional, sino como una forma de reforzar las asociaciones existentes y permitir que Europa actúe como un socio fiable y relevante.
«La cooperación internacional es fundamental, pero Europa necesita dominar tecnologías claves y disponer de activos estratégicos propios», señala la propuesta.
Industria y mercado
La ESA también plantea que las futuras inversiones en exploración espacial tengan una mayor orientación comercial.
El llamamiento de los ministros incluye los siguientes objetivos: reforzar la autonomía europea en las áreas estratégicas de la exploración espacial sin renunciar a la cooperación internacional; desarrollar capacidades para garantizar la presencia europea en la órbita baja y ampliar su participación en la Luna; promover modelos comercialmente viables y competitivos y mantener a Europa como un socio fiable e indispensable en la exploración espacial.
Los ministros han encargado a la ESA que prepare «sin demora» las opciones necesarias para convertir estos objetivos en medidas concretas y sostenidas, que serán sometidas a decisión en la Reunión Ministerial Intermedia prevista para diciembre en Roma.
La propuesta de la ESA se produce en un momento de rápida expansión de las capacidades espaciales de Estados Unidos, China, la India y otros países.
«Creo que Europa está preparada para construir su propio futuro», afirmó. «Les pido que demostremos que lo estamos». EFE
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