La próxima vista del juicio por el caso del español Diego Bello en Filipinas será en 2027
Manila, 16 oct (EFE).- La Justicia de Filipinas confirmó este viernes que el juicio contra los tres policías acusados de matar a tiros al español Diego Bello en 2020 seguirá adelante en 2027, cuando la defensa presentará sus pruebas ante la nueva jueza del caso.
Fuentes del Tribunal Regional de Primera Instancia de Manila explicaron a EFE que el pasado 13 de octubre la corte rechazó la petición de la defensa de archivar el caso, en una resolución firmada por la jueza Marlo A. Magdoza-Malagar, que ejercía en funciones la presidencia del tribunal.
Fijada inicialmente para el 10 de diciembre, la próxima vista se aplazó tras la llegada de la nueva jueza del caso, Vladimir Berla S. Daral, el pasado 8 de octubre, y tendrá lugar «en la fecha más próxima disponible del año que viene», según aseguró el tribunal.
La familia de Bello ya informó el jueves sobre la decisión de continuar el juicio en un comunicado enviado a EFE por su abogado, Guillermo Mosquera, en el que la calificó de un «avance especialmente significativo», aunque no constituya todavía una sentencia condenatoria.
La defensa de los agentes procesado había solicitado el archivo del caso alegando que las pruebas presentadas por la acusación eran insuficientes para fundamentar una condena, pero el tribunal lo rechazó «tras examinar el conjunto de las pruebas testificales, documentales, médicas y científicas», según el comunicado de la familia.
Bello murió tiroteado el 8 de enero de 2020 en la turística isla de Siargao (sureste de Filipinas) a los 32 años, en una supuesta operación policial antinarcóticos en el marco de la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte (que gobernó entre 2016 y 2022), ahora detenido y a la espera de juicio en la Corte Penal Internacional de La Haya.
Los acusados de dispararle son el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón Pazos y Nido Boy Esmeralda, que podrían enfrentarse a cadena perpetua y a quienes en 2025 ya se les denegó la libertad bajo fianza porque «la evidencia de culpabilidad es sólida».
Los agentes habían sostenido que Bello murió durante una operación antidroga después de que supuestamente abriera fuego contra ellos, obligándolos a responder en legítima defensa.
Los policías también están acusados de haber colocado fraudulentamente un arma de fuego en poder de Bello después de su muerte, con el propósito de aparentar que se había producido un enfrentamiento armado, según el abogado de la familia.
El juicio empezó en octubre de 2023, y su fecha de fin se desconoce. EFE
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