Pakistán suspende temporalmente el comercio fronterizo con Irán por motivos de seguridad
Islamabad, 18 oct (EFE).- Pakistán suspendió temporalmente este domingo el comercio con Irán a través de dos pasos fronterizos de la provincia suroccidental de Baluchistán por motivos de seguridad, aunque mantiene abierto el tránsito de personas, informaron a EFE fuentes oficiales.
Las actividades comerciales, incluidas importaciones, exportaciones y tránsito de mercancías, quedaron suspendidas en los pasos de Taftan y Gabd-Rimdan, lo que dejó numerosos camiones y contenedores detenidos a ambos lados de la frontera.
“Pakistán ha suspendido temporalmente el comercio a través de la frontera con Irán por razones de seguridad”, declaró a EFE Bakhtiar Ismail, comisionado adjunto del distrito de Chagai.
El funcionario explicó que la medida busca reforzar la gestión fronteriza y apoyar los esfuerzos antiterroristas, y aseguró que el comercio se reanudará una vez se adopten nuevas medidas de seguridad.
Una fuente del paso fronterizo de Taftan precisó a EFE, bajo condición de anonimato, que la frontera no está completamente cerrada y que las restricciones afectan únicamente a las actividades comerciales.
“El proceso migratorio en el lado iraní continúa y la puerta fronteriza permanece abierta”, indicó.
El portavoz del Gobierno de Baluchistán, Shahid Rind, señaló en un comunicado que la suspensión pretende responder a preocupaciones de seguridad, combatir el contrabando y reforzar el control de la frontera.
Rind añadió que altos funcionarios de ambos países mantienen contactos para resolver los problemas administrativos y afirmó que el comercio podría reanudarse próximamente, aunque no precisó una fecha.
Baluchistán comparte una extensa frontera con Irán y constituye uno de los principales corredores terrestres para el intercambio de mercancías entre ambos países.
La provincia, fronteriza también con Afganistán, sufre desde hace décadas una insurgencia separatista. Grupos armados como el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) atacan regularmente a las fuerzas de seguridad y las instalaciones gubernamentales.
Los separatistas sostienen que Islamabad obtiene beneficios de los abundantes recursos naturales de la provincia sin que la población local reciba una parte proporcional, una acusación que el Gobierno pakistaní rechaza. EFE
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