17 países de la UE, incluida España, piden ingresos «más justos» para el presupuesto UE
Bruselas, 15 oct (EFE).- El grupo de diecisiete países de la Unión Europea bautizado como ‘Amigos de la Cohesión’, del que forma parte España, pidieron este jueves acordar un sistema de fuentes de ingresos para el presupuesto comunitario que sea más «justo» y «equilibrado» y reclamaron acabar con los descuentos que tienen algunos miembros en su contribución a las cuentas.
Los jefes de Estado y de Gobierno de esos países firmaron una declaración conjunta tras celebrar esta mañana un encuentro, organizado por Italia y Rumanía, destinado a coordinar sus posiciones antes de la cumbre de líderes comunitarios en la que se debatirá el Marco Financiero Plurianual (MFP) para 2028-2034.
«Nos mantenemos unidos al abogar por un presupuesto de la UE ambicioso, justo y equilibrado, capaz de hacer frente a los nuevos desafíos y, al mismo tiempo, salvaguardar las políticas fundamentales de la Unión consagradas en los Tratados», afirman en la declaración.
En la misma subrayan que, tras dos reducciones consecutivas, el volumen del presupuesto planteado ha quedado reducido al 1,02 % de la renta nacional bruta de la UE (excluyendo el pago de la deuda del fondo Next Generation) y reclaman que el acuerdo final garantice que este puede «atender tanto a las prioridades existentes como a las emergentes, preservando al mismo tiempo las políticas clave».
En particular, piden «proteger las dotaciones presupuestarias, incluidas las destinadas a la cohesión y agricultura», y que estas se acompañen de normas específicas que salvaguarden sus objetivos específicos y permitan a Estados y regiones hacer un uso eficaz de los fondos.
Pero además ponen el acento en el lado de la financiación del MFP, que será uno de los puntos clave y más espinosos de la negociación puesto que sería imprescindible adoptar nuevas fuentes de recaudación para evitar que las contribuciones de los Estados tengan que aumentar, y reclaman que el sistema de ingresos sea «más justo, no regresivo y más equilibrado».
«Estamos dispuestos a participar de manera constructiva en lo relativo a los ingresos, incluidos los nuevos recursos propios, pero los parámetros tanto de los recursos propios existentes como de los nuevos deben garantizar una distribución justa y equilibrada de la carga financiera entre los Estados miembro, además de corregir la regresividad en el conjunto del sistema de ingresos», afirman.
Al tiempo que subrayan que las reducciones en la aportación de las que se benefician algunos contribuyentes netos -Alemania, Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria- «no tienen cabida en un presupuesto de la UE modernizado y justo».
Precisamente esos contribuyentes netos, junto a Finlandia, forman el llamado grupo de países ‘frugales’ que reclaman un recorte del presupuesto aún mayor que el planteado por la presidencia irlandesa de la UE, que rebajaba en un 8 % la propuesta de la Comisión Europea (que suponía un 1,15 % de la renta nacional bruta), hasta los 1,62 billones de euros.
La propuesta de Irlanda, sin embargo, dejaba intactos los recursos propios planteados por la Comisión Europea para alimentar las cuentas: ingresos a través del sistema de comercio de emisiones y el arancel climático, así como tasas sobre el tabaco, las empresas y los residuos electrónicos no reciclados.
Los países están lejos de un acuerdo sobre las mismas ya que mientras muchos se oponen al impuesto sobre las empresas, otros rechazan usar el comercio de emisiones o el arancel climático y otros se oponen a renunciar a parte de su recaudación fiscal por tabaco, sin que haya ni siquiera consenso entre los dos grandes grupos de Estados. EFE
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