Acho, la plaza de toros más antigua de América, rejuvenece para impulsar tradición taurina
Alberto Rincón Effio
Lima, 15 oct (EFE).- La plaza de toros de Acho, la más antigua de América con 260 años de historia, se ha rejuvenecido con los últimos preparativos para celebrar una nueva edición de la Feria del Señor de los Milagros, la más importante de Sudamérica, que por tercer año consecutivo organiza la empresa Producciones La Esperanza.
El antiguo coso de la capital peruana, ubicado en el histórico distrito del Rímac, celebrará una novillada y cinco corridas desde el 17 de octubre al 2 de noviembre, con unos carteles con figuras de peso, entre ellas el peruano Andrés Roca Rey, que nunca falla a la cita con su público; el español Alejandro Talavante y el francés Sebastián Castella.
Tras una interrumpción durante la pandemia, los toros en Acho han vuelto a adquirir vuelo con los nuevos gestores.
«En los toros todo es impredecible, salvo que la feria tenga una plaza óptima. (…) Nosotros no hemos venido a servirnos de la plaza. A pesar de las dos ferias exitosas anteriores el dinero se ha vuelto a invertir, se ha quedado en Acho y eso le ha gustado a la gente», comenta a EFE José Ignacio Bullard, gestor operativo de Producciones La Esperanza.
«Teníamos la plaza más cara del mundo hasta 2023 y no había capacidad de servicios. Cuando la empresa empezó a gestionar todos los servicios los costos disminuyeron al 50 %. Y eso ha traído más gente», agrega.
La plaza luce remozada para recibir a los viejos y nuevos aficionados, a los de sol y a los de sombra, a quienes compraron su entrada abajo en barrera y a los acomodados arriba en los palcos.
«Hace años a la gente no le interesaba venir a los palcos. Las bancas tenían décadas de abandono y no había baños. Desde el año pasado los palcos tienen los mejores servicios, bancas acolchadas para cada una de las 480 personas que vendrán e incluso un bar acondicionado durante toda la corrida», apunta Bullard.
Y son los aficionados que abarrotan cada año la plaza de Acho los que han sentido que todo lo invertido en su plaza ha motivado un ambiente más cómodo, seguro y limpio, porque según Bullard “tiene que funcionar lo taurino y lo extra taurino”.
Un ecosistema taurino que mejora con los años
Los toros no solo ocurren dentro de la plaza sino en sus alrededores con negocios de comida, bebida, música y souvenirs que han promovido una mejora significativa.
“Ganamos todos. Nosotros como empresa hemos traído estos clientes de cada negocio y ellos son bien tratados afuera de la plaza. Hemos propuesto la idea de vender una experiencia.”, comenta Bullard mientras observa los alrededores de la plaza desde el pasadizo posterior de los palcos.
Haber compactado la feria en tres fines de semana seguidos ha sido una propuesta innovadora y riesgosa, pero beneficiosa para quienes vienen fuera de Lima. «No podemos olvidarnos que la Plaza de Acho es una plaza del Perú y no solo de Lima”, recalca.
Entradas más costosas agotadas
Y estos cambios, con dos años de gestión, han logrado que los aficionados compren sus entradas de abajo para arriba. Se han agotado primero las entradas más costosas.
La plaza de Acho latirá cada fin de semana y entregará esa energía necesaria para que esta feria sea como cada año la cara del Perú al resto del mundo. Para Bullard, «lo ha sido la plaza de Chota (norte) también este año». «Luego de Acho ha sido de las ferias más importantes de América.
«¿Por qué los países hermanos de América no pudieron defender la fiesta taurina? Porque la gente dejó de ir a los toros. Nosotros pasamos por eso cuando tuvimos una crisis e incluso creímos que Acho se cerraría. Hoy está pasando lo contrario porque estamos entregándole a la gente una plaza con lo mejor que se pueda», concluye Bullard.
are-fgg/fpa
(foto)