Patronal europea del motor reconoce «esfuerzos» de propuesta franco-alemana
Bruselas, 16 oct (EFE).- La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) reconoció este viernes «los esfuerzos» realizados para que Francia y Alemania presentaran una propuesta conjunta sobre el futuro de los coches en la Unión Europea (UE), pero considera que faltan algunas «flexibilidades fundamentales» y pidió incluir también a las furgonetas.
«El documento reafirma acertadamente el principio de neutralidad tecnológica, establece una orientación más viable para 2035 y ofrece incentivos para todos los vehículos ‘fabricados en la UE’ en el marco del Reglamento sobre emisiones de CO2», señaló ACEA en un comunicado.
No obstante, la plataforma que agrupa a la mayor parte de los fabricantes de la UE lamentó que «el texto no propone algunas flexibilidades fundamentales y beneficiosas para todas las partes que ayudarían a cumplir los objetivos de emisiones de CO2».
En concreto, los fabricantes quieren «aprovechar plenamente la posibilidad de compensar emisiones mediante el uso de materiales bajos en carbono o comenzar en 2028 a calcular los objetivos sobre la base de promedios plurianuales, con el fin de acelerar la implantación de los vehículos eléctricos de batería mucho antes del objetivo de 2030».
El acuerdo entre Francia y Alemania vincula las dos prioridades de estos países en cuanto a la política de impulso al automóvil: la relajación de la reducción de emisiones para el motor de combustión en el caso de Berlín y la apuesta por una definición del ‘made in Europe’ estricta a la hora de privilegiar la fabricación europea al conceder ayudas públicas, en el de París.
Por un lado, el pacto prevé que los fabricantes de automóviles tengan que reducir las emisiones medias de CO2 de su flota para 2035 en un 90 % con respecto a las cifras de 2025, pero que ya no tengan que compensar el 10 % restante de combustibles sostenibles y acero verde, como preveía la propuesta de la Comisión Europea.
Por otro, estipula que la preferencia europea incluya a los 27 países de la UE con la opción de incorporar a «socios europeos que fueran parte del mercado de la UE el 1 de enero de 2020», lo que en la práctica supondría incluir al Reino Unido, siempre que estos den un trato recíproco y que existan medidas para evitar incumplimientos, como el alineamiento con las condiciones comerciales y de inversión que dé la UE a terceros países.
La definición del alcance de esta preferencia europea es uno de los puntos clave de las negociaciones de la Ley de Aceleración Industrial, con los países divididos entre la postura francesa, que apuesta por circunscribirlo al máximo a los 27 socios de la UE, y aquellos Estados que han abogado por una definición más amplia que incluya a socios comerciales, entre los que se contaba Berlín.
ACEA señala en su reacción que «la propuesta del documento relativa a la Ley de Aceleración Industrial, con su ámbito geográfico restringido y su objetivo del 80 % para el conjunto de las flotas, es muy ambiciosa».
«Esto resulta especialmente significativo porque sigue sin reconocerse suficientemente el valor añadido que aportan los fabricantes de vehículos», añadió la patronal, que también echa en faltan «otros segmentos de vehículos que son fundamentales para la competitividad de la industria europea», como las furgonetas o los vehículos pesados. EFE
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