¿Obliga Zúrich a los centros cristianos a tolerar el suicidio asistido?
Las organizaciones de ayuda al suicidio quieren obligar por ley a las residencias de personas ancianas y a los hospitales a permitir el suicidio asistido en sus instalaciones. Los centros cristianos consideran que se vulnera su autonomía y su libertad religiosa.
Se trata nada menos que del sistema de valores suizo: el 27 de septiembre, el cantón de Zúrich votará una modificación de la Ley de pacientes y salud.
Si la población vota a favor, todas las residencias de ancianos y centros asistenciales deberán tolerar la ayuda al suicidio en sus instalaciones. Incluso aquellas que hoy lo rechazan por convicción.
Las organizaciones suizas de ayuda al suicidio Exit y Dignitas han forzado esta decisión. Presentaron en el cantón más grande y poblado de Suiza una iniciativa que, en realidad, pretendía mucho más. Así, exigían que se permitiera la ayuda al suicidio también en centros psiquiátricos y prisiones.
El Parlamento cantonal lo rechazó y formuló una contrapropuesta, tras lo cual los promotores de la iniciativa retiraron su proyecto. Dado que los partidos conservadores han convocado un referéndum, la reforma se someterá ahora a votación popular.
Afecta al 10% de los centros
En Suiza, como es bien sabido en todo el mundo, el suicidio asistido está regulado de forma liberal. Solo es punible cuando se persiguen motivos egoístas por parte de las personas que dan el apoyo.
Durante mucho tiempo, las propias instituciones pudieron decidir si querían dar cabida a esta práctica. En los últimos años, varios cantones han suprimido esta libertad de elección.
En gran parte también en el cantón de Zúrich. Aquí, desde 2023, todas las residencias de ancianos y centros de cuidados están obligadas a permitir el suicidio asistido en sus instalaciones si tienen un mandato de prestación de servicios del Estado y, por lo tanto, reciben fondos públicos.
Se trata de la gran mayoría de los centros: unos 200 de los 220 que hay, según informa el diario de Zúrich Tages-Anzeiger. Las aproximadamente 20 residencias restantes son centros privados, en su mayoría de inspiración cristiana. Si se votara «sí» en las urnas, se verían obligadas a cambiar su práctica.
¿Es esto éticamente aceptable? El debate en Suiza se desarrolla siguiendo las líneas divisorias típicas de los partidos. Los pequeños partidos cristianos como el Evangélico Popular (PEP) y la Unión Democrática Federal (UDF), a los que de por sí les cuesta aceptar la eutanasia, rechazan la propuesta. También el partido conservador de derecha Partido Popular Suizo (PPS) se opone a ella.
Les molesta la imposición a las pocas residencias que no reciben subvenciones estatales. El personal y las personas residentes de estos centros podrían verse afectadas por una situación que contradice su sistema de valores.
En cambio, una amplia alianza que abarca desde la izquierda hasta el centro, argumentan que se trata de evitar casos de extrema dureza. Incluso quienes ya no puedan ser trasladados y decidan —quizá en contra de sus intenciones anteriores— recurrir a la ayuda al suicidio deben tener acceso a este acto de autodeterminación.
Mostrar más
Por qué la ayuda al suicidio es normal en Suiza
La referencia a los casos de extrema dificultad incluye explícitamente a los hospitales, que no seleccionan a los pacientes en función de sus convicciones. No obstante, cuando el traslado ya no es una opción, los hospitales suelen aceptar ya hoy en día la ayuda al suicidio en sus instalaciones.
Así lo señala también el Gobierno cantonal de Zúrich. Considera que esta práctica es suficiente y, por lo tanto, también rechaza la propuesta. La misión de los hospitales es restablecer la salud.
Cuando esto ya no es posible, entran en juego los cuidados paliativos. El Gobierno cantonal teme que un enfoque forzado de la ayuda al suicidio perturbe esta práctica.
Dificultades judiciales
A pesar de las reservas, hay muchas posibilidades de que se apruebe la modificación legislativa. La ayuda al suicidio goza de aceptación en amplios sectores de la sociedad suiza; de hecho, representa esa autodeterminación desafiante que también caracteriza los mitos suizos.
En los cantones de la Suiza occidental de Vaud, Neuchâtel y Valais, que ya han sometido a votación propuestas similares, el resultado fue en cada caso un claro «sí».
En el Valais, donde tuvo lugar la última votación sobre el tema, en 2022 nada menos que el 76,5 % se mostró a favor de la correspondiente modificación legislativa, a pesar de que el cantón tiene una clara impronta católica.
Tampoco desde el punto de vista jurídico hay ningún obstáculo para los defensores de la propuesta. El Tribunal Federal ya respaldó una modificación legislativa similar hace diez años, después de que el Ejército de Salvación (una organización cristiana que gestiona varios centros de acogida) presentara un recurso contra la ley de Neuchâtel. El argumento de la parte demandante en aquel momento era que la normativa cantonal vulneraba el derecho a la libertad de culto.
El Tribunal Federal reconoció que la tolerancia de la ayuda al suicidio vulneraba la libertad de culto y de conciencia de los centros, pero consideró que no se trataba de una vulneración grave; el derecho a la autodeterminación prevalecía.
Efecto de señal
Al mismo tiempo, el Tribunal Federal indicó al Ejército de Salvación que nada le impide renunciar a las contribuciones estatales. Como institución puramente privada, podría entonces prohibir la ayuda al suicidio dentro de sus instalaciones.
En Neuchâtel solamente quedan sujetas a esta regulación aquellas residencias que han suscrito un acuerdo de prestaciones. La votación en Zúrich va claramente más allá, al confrontar la autonomía institucional con la autonomía personal.
El diputado cantonal Markus Schaaf (PES), director de una residencia de cuidados y principal impulsor de la resistencia contra la nueva ley, declaró recientemente en una entrevista que no rechaza toda forma de ayuda al suicidio. Sin embargo, las residencias privadas deberían tener el derecho de entablar un diálogo con las personas que desean morir en su establecimiento.
Por el contrario, las personas que apoyan la nueva legislación se remiten al Tribunal Federal: el derecho de las personas está por encima del derecho de las instituciones.
Mostrar más
Edición, Balz Rigendinger, adaptación y revisión de la versión en español, Patricia Islas
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.